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Lemus pide a Congreso no votar a escondidas iniciativa de infancias trans
Fuerza justa
Gas de color. Garabatos de odio. Monumentos horadados. Palacio vilipendiado. Muchedumbre odiante. Lucha de clases en sus venas. Rencor, coraje ancestral. “El orden que sea desorden”. Consignas añejas, sin rumbo. Caos, destrucción, desorden.
Autoridad rebasada. Irrespetuosidad cobarde. Desprecio por la vida. “Igual te mato. Igual te prendo fuego”. No valen nuestras vidas, solo si enarbolan una causa falsa o legítima.
Y es que lo sucedido el día de ayer en el centro de Guadalajara es grave, por la violencia que conlleva. Una causa justa, protestar por la muerte de Giovanni López, presuntamente a manos de policías municipales de Ixtlahuacán de los Membrillos (cerca de Chapala) es usada por grupos radicales, para amedrentar y para desestabilizar al régimen.
Pero, la muerte de Giovanni sucedió hace un mes. ¿Por qué hasta ahora las protestas?
1. Por imitación. Las imágenes de las manifestaciones en Estados Unidos por la muerte de un ciudadano de color, desató indignación en muchas ciudades de ese país.
2. Hace un par de semanas llegó a Jalisco la ex presidente de MORENA. Conocida por sus posturas radicales en muchos aconteceres políticos. ¿Será a caso un factor o es mera coincidencia?
3. Organizaciones de izquierda buscan desestabilizar al gobierno de Alfaro.
4. Venganza por la posición de Jalisco entre los Estados que se han opuesto a las políticas de la Federación. El mismo gobernador señaló en un mensaje que “desde los sótanos del poder en la ciudad México, se busca dañar a Jalisco”.
Así que, esas son posibles causas de las manifestaciones de ayer en el centro de la ciudad de Guadalajara.
Cabe señalar que tenemos la facultad y el derecho a manifestarnos ante lo que consideremos injusto, nocivo o malo. No tenemos el derecho a agredir, a usar la violencia, a destruir el patrimonio municipal, estatal o federal.
La autoridad tiene como facultad el uso de la fuerza pública para mantener el orden, pero el miedo a ser mal juzgados los tiene atados de manos. Prefieren inmolarse, dejándose quemar por un grupo de vándalos agitadores de masas.
Esposa: -¿De que escribiste hoy?-
Esposo: -De que la autoridad puede usar la fuerza para mantener el orden.-
Esposa: -Ah, bueno, pues lávate los platos antes de que aplique mi autoridad.-
¡¡¡PLOP!!!
Profesor de filosofía UAG