
Dua Lipa, 2 veces optimista radical en CDMX
Love, Death + Robots es la última creación de los maestros de la narrativa David Fincher y Tim Miller. No es de sorprenderse entonces que ha capturado las mentes y las pantallas de todo aquel que sea fan de la animación y la ciencia ficción. El cine de Fincher se ha vuelto icónico, no sólo por su técnica narrativa, sino por la crudeza y la oscuridad con la que dice las cosas. Con filmes como El Club de la pelea, Siete pecados, Perdida, y La Chica del dragón tatuado, Fincher ha dedicado su filmografía a transformar el actual panorama del cine en algo más desgarrador, más oscuro y sobre todo, más sincero. Asimismo, Tim Miller -creador de la más reciente adaptación cinematográfica del antihéroe, Deadpool- también aporta una clara voz en la serie, desdibujando las líneas tan tajantes de la moralidad y la ética que atan a nuestra sociedad moderna a condenar la maldad y adorar la bondad, aunque dentro de todos existan ambas.
Love, Death + Robots, es un matrimonio humanamente imperfecto entre estos dos grandes directores, refiriéndome a que no necesariamente es homogénea en su calidad, ni en su contenido. Esta serie antológica se compone de 18 cortos cuya intención narrativa es hablar sobre el amor, la muerte o los robots. Algunos lo logran, otros no. Sin embargo, no por eso significa que no valga la pena un vistazo debido a que podría estar abriendo punta en otras formas narrativas más concisas y más evolucionadas a nuestros tiempos acelerados y obsesionados a una nivel voyeurístico con la futurología. Lo que sí puedo decir de la serie como un total es que la animación te dejará sin palabras. A continuación les dejo una lista de lo que a mi parecer valdrá la pena revisarse dentro de los 18 cortos de los que todo el mundo habla y las razones por las que algunos se han quedado cortos.
Lo mejor de la serie
Three Robots
Three Robots
Este capítulo, dirigido por Victor Maldonado y Alfredo Torres, con animación de Blow Studio, te hará reírte de la cosa más risible que existe en la tierra: el humano. Three Robots comienza con una escena que hace guiño al principio de Terminator, que pronto se torna en un stand-up de 15 minutos sobre lo que es la condición humana. Estos personajes visitan una tierra postapocalíptica A.H. (After Humans) en la que son turistas y exploran por el suburbio destruído haciendo cosas como tomando “selfies terabytes” y preguntándose sobre el por qué teníamos la necesidad de comer. Siendo de los únicos episodios que son amigables con un público más joven, es una joya de la comedia existencialista, que vale la pena revisarse, siendo de lo mejor que tiene que ofrecer la serie.
The Dump
The Dump ha sido muy criticado por los medios como una de las peores entregas de la serie, sin embargo, no podría estar más en desacuerdo, siendo a mi parecer, de los únicos episodios que realmente habla sobre el amor. Este capítulo, dirigido por Javier Recio García, con animación de Able & Baker, narra la, narra la historia de un vagabundo al que le están pidiendo abandonar la única casa que ha conocido: el basurero municipal. La meticulosidad con la que se ha diseñado este capítulo me asombró mucho, pudiendo casi oler la basura que rodea a los dos personajes en escena, lo cual distrae la vista y hace aún más sorprendente el final del episodio en donde el capítulo torna de lo cómico a lo terrorífico.
¿No me creen? Véanlo por ustedes.
Ice Age
Esta creación del director Tim Miller, es de lo que más rescato de la serie en su conjunto, siendo el único capítulo que mezcla el live action con el stop motion y la animación, creando algo realmente interesante de ver. La historia -adaptada de un cuento corto de Michael Swanwick, trata sobre una pareja (Topher Grace y Mary Elizabeth Winstead) quienes se mudan a nuevo departamento en el que ha sido abandonado un refrigerador, dentro del cual vive una civilización entera. Aunque las notas con las que trata los temas de la serie son muy sutiles de leer, es también de los únicos capítulos que abarca los tres temas, y de una forma muy refrescante y surreal. No se querrán perder de esta joya de 16 minutos.
Fish Night
Este capítulo digirido por Damien Nenow, es de lo más onírico que tiene que ofrecer la serie. Inspirada en un cuento de Joe Landsdale, este capítulo narra la historia de un padre e hijo que se quedan atorados en el desierto que yace en lo que solía ser el Atlántico, en dónde el papá le cuenta a su hijo sobre los peces que habitaban ahí cuando era pequeño y seguían existiendo los mares. De pronto, la historia da un giro de realismo mágico y en cuanto se llena de color la escena, comienza a asomarse el final tan atróz y oscuro que seguro te dejará con un hueco en el pecho. No se pierdan de este viaje sensorial que habla sobre el amor más intenso que existe: el de un padre a su hijo.
The Witness
The Witness cae en la lista de lo mejor de la serie solamente por la animación llevada a cabo por Pinkman Tv, quienes deberían de estar increíblemente orgullosos por estos 17 minutos de deleite visual. Sin embargo, la historia, escrita y dirigida por Alberto Mielgo no está tan lograda como la animación que la lleva a pantalla. Narrando la historia de una chica que ve un asesinato e intenta huir del asesino mientras corre desnuda por las calles de un Tokio abandonado, tiene claras referencias de surrealismo como Le Jetée de Chris Marker, sin embargo el final acaba siendo tan confusa como innecesaria, lo que demerita la entrega en su total. Aunque la historia en esencia no valga la pena, no se vayan a perder esta maravilla visual en la que jamás sabrás que estás viendo porque parece una combinación perfecta entre las pinturas de Basquiat y las calles en Akira.
Alternate Stories
Este capítulo es por mucho, el mejor ejercicio creativo de la serie. Su animación caricaturesca y sencilla no le quita la intensidad narrativa a su discurso, aunque bien podría ser un capítulo para niños si no fuera por el alto contenido de sexo y violencia. Alternate Stories, dirigido por Victor Maldonado y Alfredo Torres, es adaptada de un cuento de John Scalzi, el cual trata sobre una aplicación en la que puedes modificar un suceso histórico y ver los resultados que hubiera tenido sobre la realidad. Como ejemplo, utilizan un día en la vida jóven de Adolf Hitler, el cual, lleva a una serie de historias tan hilarantes como oscuras, la perfecta combinación de ambas. No te pierdas de lo que bien podría ser lo mejor en salir de la animación este año.
When the yogurt took over
Siendo la historia más original de la serie, When the yogurt took over, dirigida por Victor Maldonado y Alfredo Torres, y de nuevo interpretada de un cuento de John Scalzi, narra la historia de un yogurt que se hace inteligente con biotecnología y se vuelve master del universo. Aparte de que la animación es de las mejores de la serie, la crítica a la dependencia emocional, mental e intelectual del humano es hilarante. Si solo tuvieran tiempo de ver un capítulo de toda la serie, sería éste. No se lo pierdan.
Good Hunting
Siendo el único capítulo que toma inspiración en el animé, esta historia dirigida por Oliver Thomas y creada por Ken Liu es alucinante de ver por su estética steampunk en la época industrial de Londres. Acompaña al personaje principal a apoyar a un ser mágico que pierde sus características fantásticas conforme avanza la tecnología y este mundo se convierte en uno en donde no cabe más la imaginación y la mitología, pero si el ego y la prepotencia humana.
Beyond the Aquila Rift
Lo único que diré de este gran capítulo es que si combinamos Fight Club con A.I. y lo pones en el espacio lejano como escenario para una historia desgarradora y terrorífica, obtendrías como resultado Beyond the Aquila Rift. Siendo de los únicos capítulos en los que se nota la voz de Fincher, es imperdible esta animación hiper realista que parece más thriller psicológico altamente sexual, que una aventura en el espacio. Les advierto, es el más candente de los episodios. Queda muy claro que los directores Léon Bérelle, Dominique Boidin, Rémi Kozyra y Maxim Luère sabían exactamente de qué iba la serie.
Sonnie’s Edge
Plot twist tras plot twist, este capítulo dirigido por Dave Wilson de la historia original de Peter F. Hamilton, trata sobre una mujer que ha sido abusada y busca venganza por medio de batallas hasta la muerte. Sonnie ha sido uno de los papeles femeninos más poderosos que he visto en el cine durante los últimos años y sin embargo hay una fragilidad en ella que es muy enternecedora, como era de esperarse del cine de Tim Miller -padre de Deadpool-.. Siendo el capítulo más violento, sexual y aterrador de la serie, les recomendaría no verla si son débiles de estómago. Pero si son como yo, que les encanta la adrenalina, podría ser el episodio que mas les guste y el que más se quede en su pensamiento ya terminando de ver Love, Death + Robots.
Zima Blue
Este capítulo dirigido por Rob Valley, a mi parecer, fue el mejor de la serie. Tanto la animación reminiscente a la época dorada de Cartoon Network llevada a cabo por Passion Animation Studios, como la historia creada por Alastair Reynolds -una de las mentes más brillantes en el short de ciencia ficción-, son increíblemente hermosas y extremadamente contundentes al tema del amor, de la muerte y de los robots. Porque no solamente es de los únicos capítulos en incluir los tres temas, sino que es el único que pudo generar un diàlogo entre los tres conceptos, demostrando como todos pueden convivir en una sola narrativa.
Zima Blue es un deleite visual y la historia es tan conmovedora que me atrevo a decir será de lo mejor en la historia de la animación. Acompaña a este artista que crea murales tan grandes que se salen de la tierra y quién esconde un secreto tan inmenso como el tamaño de los mismos, cuyo resultado es una historia realmente devastadora. Es la única historia de las 18 que te dejará completamente vacío, en el mejor sentido posible. Es más, pausa todo y vela, porque muy pocas propuestas valen la pena en Netflix, como esta joya cinematográfica de 17 minutos.
Lo menos logrado de la serie
Suits
Si de algo peca cualquier capítulo mencionado en la lista de lo menos logrado, es del lugar común. Suits podría bien ser The Silent Place, War of the Worlds o cualquier película del mundo cinematográfico de Aliens. Este capítulo dirigido por Franck Balson, narra la historia de un hombre granjero que también lucha en un armazón robótico contra unos aliens que amenazan con comerse toda la vida en la tierra. Nada nuevo, ni especial.
Blind Spot
Con un animación muy similar a la de clásicos como Atlantis: El imperio pérdido o El gigante de acero, este capítulo dirigido por Vitaliy Shushko cae en el lugar común demasiadas veces para la intención revolucionaria de la serie en conjunto. Blind spot trata sobre un grupo de mercenarios-robots, quienes deben extraer un microchip de un tren protegido por seguridad antes de que pase un túnel, muy a la Mad Max. Lo rescatable de este capítulo es que es entretenido ver su trabajo en equipo y develar en tan solo 14 minutos, una profundidad en los personajes que es rara de ver en una pieza cinematográfica de su tipo. Cae en la lista de lo menos logrado por la falta de justificación narrativa y lo poco innovadora que termina siendo, sin embargo, vale la pena verse simple y sencillamente porque es muy entretenida.
Sucker of souls
Me atrevería a decir que esta entrega de la serie, dirigida por Owen Sullivan, con animación de Studio La Chachette, ha sido de las peores logradas. La historia está inspirada en un cuento de Kristen Cross que se encuentra en la compilación de terror militar SNAFU: Survival of the Fittest, y aunque la pieza literaria está bien lograda, no necesariamente es el caso para la adaptación animada. Floja en discurso, técnica, animación y construcción de personajes, me atrevería a decir que si quisieran saltarse este capítulo, se estarían haciendo un favor, a fin de cuentas, ¿qué más podrías esperar de un grupo de arqueólogos-mercenarios que combaten a Drácula con gatos? Thank you, next.
Helping Hand
¿Cuántas veces más tendremos que ver un astronauta en el espacio teniendo que tomar medidas extremas para regresar a la nave porque se ha extraviado en el espacio? Pues por si no fue suficiente con Interstellar, The Martian, Gravity, Marooned, o Solaris, llega esta versión del director Jon Yeo quien se inspiró en un cuento de Claudine Griggs, para contarnos -una vez más-, la historia de una astronauta que llega a medidas extremas para preservar su vida en la tempestad abismal del espacio. La animación, a cargo de Axis Studios, merece la pena rescatarse, por ser una de varias de las muestras de esta serie que intenta jugar con una animación semi-realista, lo cuál es muy interesante de ver, sin embargo, reitero: si has visto una película sobre el astronauta extraviado en el espacio, has visto todas las películas sobre los astronautas extraviados en el espacio. Para eso mejor ve la adaptación de Nolan en Interstellar aunque probablemente te demore más tiempo.
The Secret War
Es lamentable que hayan decidido cerrar la serie con un capítulo que no podría describirse como más que mediocre. Esta historia dirigida por István Zorkóczy y animada por Philip Gelatt, es cualquier película sobre cualquier guerra en la que haya habido participación Rusa. Absolutamente todo del capítulo es absurdamente flojo, desde la construcción de los personajes, hasta el back story. Inspirada en un cuento corto de David W. Amendola, sigo sin comprender por qué decidieron agregar este capítulo a la serie, siendo que no tiene nada que ver ni con el amor, ni con los robots y que lo único que tiene que ver con la muerte son los cadáveres de la guerra misma. Ya vimos esta historia demasiadas veces, dejen de reciclar discursos en una serie sobre robots -el futuro de nuestro universo como lo conocemos-,
Shape-Shifters
Shape-shifters realmente cae en algún punto medio entre lo bueno y lo malo debido a que es de las mejores historias que tiene que aportar la serie. La animación hiper-realista -aunque poco creíble a ratos- es de las mejores logradas, por lo que Blur Studio debería de estar muy orgulloso. Este capítulo, dirigido por Gabriele Pennacchioli, narra la historia de dos “hombres perros” que han sido modificados genéticamente para llevar características caninas y hacerlos mejores soldados. Sin embargo, y como es de esperarse, el enemigo le ha dado mal uso a la tecnología lo que lleva a una lucha, un poco risible, entre dos “hombres perros”, cuya rivalidad nace de la muerte. Tiene puntos a favor como la animación y la profundidad del personaje principal, pero también muchos puntos en su contra como el diálogo y la justificación narrativa. No tomen mi palabra, veanla por ustedes mismos y decidan si les gusta o no esta adaptación del cuento de Marko Kloo.
Lucky 13
Este capítulo dirigido por Jerome Chen, es un intento desesperado y fallido por analizar la relación de amor que hay entre el humano y la máquina. Con animación hiper-realista, a mi parecer la peor de su tipo, cuenta la historia de una pilota militar quien le agarra un cariño muy especial a su nave la número 13. El final es abrupto, ilógico, anticlimático y decepcionante. No la vean