Cierran la Estatal 544 entre Vallarta y San Sebastián del Oeste por accidente
GUADALAJARA , Jal., 10 de diciembre de 2025.- Al compartir un mensaje con motivo de la Navidad, el Arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega hizo un llamado a la clase política a fortalecer sus valores en bien de la sociedad para terminar con la mala imagen que tienen.
“Percibimos que la actividad política hoy parece cerrada en sí misma, sin principios éticos. Es decir, no se rige necesariamente o principalmente por el espíritu de servicio desinteresado, no se rige por la preocupación de la integridad en su acción, No se rige ni se preocupa de la nobleza, que significa servir, servir al bien común.”
Lamentó que la clase política mexicana no se caracteriza por su transparencia en sus actos y parecieran estar más preocupados por sus intereses.
Dijo que a los políticos poco les interesa la pobreza, las clases que carecen de lo más básico.
También advirtió que la entrega de dádivas no representa bienestar para los mexicanos, por lo que llamó a no dejarse engañar y exigir resultados de las autoridades.
“No admitamos, no consintamos que el servicio de la política nos haga creer que hemos alcanzado la plenitud del bienestar. Es un atrevimiento, es una burla. Y todos los que tomamos conciencia y hacemos conciencia, estamos obligados a hacer este referente, hacer que la política descubra que nosotros nos damos cuenta de que no están cumpliendo lo que es verdaderamente su misión.”
Dijo que como sociedad es nuestra obligación exigir resultados a las autoridades porque ellos solo suelen preocuparse por mantenerse en el poder un lugar de procurar una mejor calidad de vida para sus gobernados.
Agregó que para que exista la fraternidad debe ser en la libertad y en la dignidad, lo cual no ocurre ante un pueblo sometido a la mentira y el engaño.
Finalmente en su mensaje, lamentó la polarización de la sociedad mexicana que ha sido impulsada a sentir odio por quienes no piensan igual lo cual solo fomenta la desigualdad.
“Es una contradicción estar escuchando mensajes que promuevan, que promueven el odio. El odio no construye relaciones fraternas, relaciones positivas, sociales, constructivas, que resuelven, que aportan. El odio no resuelve, el odio agrava. Por tanto, es una contradicción estar promoviendo condiciones de desigualdad, porque al fin y al cabo no se trata solamente de desigualdad marcada por las clases sociales. La desigualdad es que yo dicto quienes son buenos y quienes son malos, quienes están positivamente apoyando, desarrollándose y quienes se oponen.”
El prelado tapatío encabezó una posada en el Seminario Mayor donde pidieron posada con los peregrinos y compartió la mesa con representantes de los medios de comunicación.




