
Semiconductores, fortaleza de Jalisco para el Plan México: Pablo Lemus
GUADALAJARA, Jal., 4 de junio de 2023.- Cada año, el primer domingo de junio se conmemora el Día Mundial del Superviviente del Cáncer, se estima que a nivel mundial casi 33 millones de personas han vencido esta enfermedad, y en México son cerca de un millón y medio.
En el sitio del Instituto Nacional de Cancerología explican que esta fecha tiene el objetivo de generar conciencia sobre esta enfermedad y que las personas dejen de asociarla con una muerte inminente.
También buscan convencer sobre la importancia de un diagnóstico temprano, porque el 70 por ciento de los pacientes llegan con etapas muy avanzadas de su enfermedad, mientras quienes son atendidos antes tienen hasta el 90 por ciento de posibilidad de curarse.
Para la mayoría de las personas y sus familias, un diagnóstico de cáncer es devastador, lo primero que piensan es que no lo van a superar, sin embargo, hay quienes deciden hacerle frente con valentía, fortaleza y mucho amor.
Un claro ejemplo de ello es Eva Aguirre Madriz, quien hace ocho meses fue dada de alta de cáncer de mama con su última quimioterapia, y explicó cómo determinó que tenía que seguir viva por su hijo de 15 años y por su esposo que no dejó de apoyarla.
“Yo estuve siempre sonriendo, aunque por dentro sintiera que me desgarraba el alma, pero no lo demostraba, porque si tú empiezas a sentirte triste, te caes, eso te acaba más rápido que el cáncer”.
Pese a su gran optimismo, Eva describe lo duro que fue perder sus dos pechos, retirar su matriz y ovarios, someterse a 25 radiaciones y quimioterapias, perder su cabello y hasta algunas infecciones.
“Como yo traigo una genética muy fuerte por parte de mi familia, me quité los dos pechos, me quité matriz, ovarios y endometrio, me esfuerzo por llevar una vida normal, aunque no siempre se puede, no puedes cocinar, no puedes trapear, barrer, no puedes cargar más de dos kilos, pero les puedo decir que todo se puede, solo debes ir a tu paso”.
Dijo que logró salir adelante gracias al amor de su familia, pero sobre todo el amor a sí misma, aprendió a quererse sin cabello, pestañas y cejas, porque sabía que volvería a crecer.
“El quedarse sin pelo, es quedarme sin pechos no me afectó, amando la vida y amándome yo, yo nací sin pelo, yo nací sin pecho, mi cabello ya me salió, me tuve que enseñar a ponerme pestañas postizas, anduve con pelucas y con turbantes, cada vez que iba al Instituto iba arreglada como si fuera a una fiesta, el último día de mi quimio, me fui con minifalda, con tacones, con peluca roja y hasta me preguntaban ¿tú eres la enferma?”.
Sobre lo que podemos aportar como sociedad para apoyar a quienes están luchando contra el cáncer, Eva sugiere primero tener mucha comunicación con los pacientes, escucharlos sobre lo que sienten, lo que necesitan, y otra muy importante, aunque muchos no quieren decirlo, los apoyos económicos, existen casos de cáncer cuyo tratamiento supera los 53 mil pesos mensuales solo en medicamentos.
Eva Aguirre, quien agradece cada día de vida que ahora puede estar con su familia, recuerda que tuvo momentos tristes, como cuando le dijo a su esposo que mejor se divorciaran porque es muy difícil vivir el proceso del cáncer, lo cual por supuesto no sucedió, cuando incluso planificó todo para su funeral o se planteó que su hijo creciera sin su mamá.
Hoy, se une a quienes piden que exista más información, que no se dejen de realizar sus exámenes de rutina y más en casos como el suyo, cuando varias mujeres en su familia murieron de cáncer de seno, y sobre todo, que este tipo de experiencias, por dolorosas que sean, que sirvan para convertirte en una mejor versión de ti mismo.