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GUADALAJARA, Jal., 18 de octubre de 2026.- Para exigir agua limpia en sus casas, al igual que el fin de semana pasado, miles de familias salieron a las calles el mediodía de este domingo en una manifestación que partió desde el Parque de la Revolución hasta Palacio de Gobierno de Jalisco.
A diferencia de la manifestación anterior, en esta ocasión no hubo presencia de policías, ni en el Parque Rojo, ni en el trayecto ni al llegar a Palacio de Gobierno.
Al arranque de la concentración sí se registraron momentos de tensión cuando algunos grupos comenzaron a aventar petardos lesionando a algunas personas y generando temor, sin embargo, los organizadores llamaron todo el tiempo a evitar confrontaciones y evitar la violencia.
Poco después de las 11 de la mañana cuando esperaban que avanzaran los contingentes, fueron alertados de que ya había grupos de choque esperándolos en el centro de Jalisco para infiltrarse y hacer parecer que era una manifestación violenta, por lo que decidieron esperar en el cruce de las avenidas Vallarta y Federalismo hasta que existieran condiciones de seguridad.
“No hay condiciones para marchar porque el grupo de choque nos está esperando, porque no enviaron policías en esta ocasión, fue una estrategia que hicieron para encontrar la forma de reprimirnos, nos han obligado a tomar la decisión de replegarnos, porque en este contingente hay personas mayores, hay infancias, personas discapacitadas y no podemos arriesgar la seguridad de todas las personas que están aquí”, anunció una de las organizadoras.
Con el paso de los minutos la manifestación se dividió, hubo grupos que exigieron que sí avanzaran porque era falso lo de los grupos de choque, o aseguraron que el centro de Guadalajara estaba tranquilo, pero pasaron más de dos horas para que decidieran avanzar sobre avenida Vallarta.
Familias con niños, adultos mayores, con mascotas, con pancartas, gritando consignas como “queremos agua limpia, no violencia”, o “el agua no se vende, se cuida y se defiende”, incluso “señor, señora, no sea indiferente, usted también se baña con la caca de la gente”, marcharon lentamente hasta llegar a Palacio de Gobierno, donde, para sorpresa de muchos, no había policías antimotines, solo las vallas metálicas que han estado desde hace meses resguardando este edificio histórico.
La Plaza de Armas que tiene una capacidad aproximada para seis mil personas estuvo completamente llena de manifestantes, quienes gritaron consignas, culparon al gobierno, advirtieron sobre los daños a lo salud y la pésima agua que llega a las casas.
“Tenemos un gobierno ineficiente, que solo le interesa ayudar a sus amigos, ahora con el problema del agua que tenemos, con consecuencias de salid graves, queremos hacer responsable del gobierno, además de que han querido privatizar el servicio con engaños a la población, pedimos que la Presidenta (Sheinbaum), tuvimos que suspender la marcha porque enviaron grupos de choque, pero los hemos parado, aquí no queremos violencia.”
A diferencia del domingo pasado, en esta manifestación no se registraron enfrentamientos con policías, el propio gobierno del estado a través de la cuenta del gobernador Pablo Lemus, publicaron un video evidenciando los grupos de choque que rompieron vidrios de negocios en el centro tapatío y grafitearon paredes, destacando que las mismas familias los rechazaron y los corrieron de los contingentes.




