Da Vero Delgadillo el Grito de Independencia en la colonia Villa Guerrero
TALPA DE ALLENDE, Jal., 27 de febrero de 2026.- Alrededor de mil 500 peregrinos fueron resguardados el pasado domingo en Talpa de Allende, luego de la jornada violenta que se registró en la región, informó la alcaldesa Patricia Sánchez Moro.
La presidenta municipal detalló que en total quedaron varados 38 camiones de pasajeros, con un promedio de 40 personas cada uno, quienes habían arribado únicamente para visitar a la Virgen del Rosario de Talpa y regresar a sus lugares de origen, sin contar con reservaciones de hospedaje.
Ante la situación, autoridades municipales, hoteleros, representantes eclesiásticos y personal del Ayuntamiento coordinaron esfuerzos para brindarles resguardo, alojamiento y alimentación, a fin de garantizar su seguridad durante los momentos más álgidos.
La alcaldesa agradeció también el apoyo del ingeniero Fabricio Flores, quien facilitó las instalaciones de la GISOC para albergar a parte de los visitantes.
Aseguró que ningún peregrino quedó desprotegido y que todos fueron atendidos oportunamente.
En cuanto a las vías de comunicación, Sánchez Moro informó que ya se encuentran abiertas y en condiciones adecuadas para transitar.
Precisó que la carretera desde Puerto Vallarta, vía San Sebastián del Oeste y Mascota, presenta ya condiciones seguras, al igual que las rutas Talpa–Tomatlán y Talpa–Guadalajara.
Indicó además que existe comunicación permanente con alcaldes de municipios que forman parte de las diferentes rutas del peregrino, con el objetivo de mantener trayectos seguros para los visitantes.
Sobre afectaciones materiales, señaló que únicamente se registraron daños en el Banco del Bienestar, mientras que el resto del municipio se mantiene en orden. Reconoció que hubo incertidumbre entre la población, pero destacó que la situación fue controlada.
Respecto a las peregrinaciones, comentó que algunas fueron canceladas, aunque muchas otras continúan avanzando conforme a lo previsto.
Finalmente, la alcaldesa afirmó que Talpa de Allende permanece de pie y listo para recibir a sus visitantes, reiterando que el municipio y su gente mantienen los brazos abiertos para los peregrinos que cada año acuden al santuario.




