Designa INE a Ernesto Santana Bracamontes nuevo presidente del IEPC Jalisco
GUADALAJARA, Jal., 29 de septiembre de 2026.- En una decisión emitida desde la Santa Sede, el Papa León XIV aceptó las renuncias episcopales de los titulares de las diócesis de Mazatlán y Puerto Escondido, y designó como sus respectivos sucesores a los hasta ahora obispos auxiliares de la Arquidiócesis de Guadalajara, el monseñor Ramón Salazar Estrada y el monseñor Héctor López Alvarado.
La Nunciatura Apostólica en México confirmó que los nombramientos se hicieron oficiales este 29 de septiembre tras la aceptación de la dimisión del obispo Mario Espinosa Contreras en Sinaloa y del obispo Florencio Armando Colín Cruz en Oaxaca.
Durante una conferencia de prensa, el arzobispo de Guadalajara, Cardenal José Francisco Robles Ortega, externó que “nos alegramos con nuestros hermanos obispos auxiliares que van ahora a cobrar el pleno sentido de su episcopado como sucesores de los apóstoles en una Iglesia particular que el Papa les confía, que Dios les confía a través del Papa”.
El líder católico manifestó el reconocimiento de la arquidiócesis local hacia la labor desplegada por ambos clérigos durante su ejercicio en la entidad, tanto en el presbiterio como en sus sedes titulares de Bisarcio y Sereddeli.
Al fijar su postura sobre el nuevo encargo en el puerto sinaloense, el obispo electo de Mazatlán, Ramón Salazar Estrada, indicó recibir la noticia con humildad tras 28 años de ministerio presbiteral y cinco como auxiliar en Guadalajara, señalando que “es el Espíritu Santo el que lleva a su Iglesia y quiero ser dócil a este Espíritu de Dios”.
Por su parte, el obispo electo de Puerto Escondido, Héctor López Alvarado, expresó el impacto de separarse de la demarcación jalisciense donde nació y se formó, subrayando que “no es fácil dejar esta Arquidiócesis en donde nací, en donde crecí, en donde inició mi vocación sacerdotal”, al tiempo que acotó asumir el compromiso en Oaxaca “con temor y temblor pero con mucha confianza en Dios” y con la firme convicción de dar continuidad al trabajo de sus antecesores.
La Arquidiócesis de Guadalajara encomendó el inicio de los nuevos ministerios pastorales a la oración de la comunidad eclesial y a la intercesión de la Virgen de Zapopan, agradeciendo de manera simultánea el servicio brindado por los prelados salientes en sus demarcaciones correspondientes.




