GUADALAJARA, Jal., 10 de julio de 2020.- Debido a los meses que niños han tenido que estar en confinamiento con sus padres durante la pandemia Covid 19 será muy difícil para ellos regresar a la nueva normalidad, síntomas de temor, ansiedad e incluso cuadros depresivos serán presentes en los pequeños, ya que no será fácil separarse de sus padres para que se vayan a trabajar.

Al respecto, el Centro de Especialización de Estudios Psicológicos en la Infancia (CEEPI) realizará un ciclo de Webinars gratuitos para apoyar a los padres de familia, el primero tendrá lugar el jueves 16 de julio de 2020 a las 19:00 horas con el tema es El nuevo reto de ser padres en el 2020.

Aunque muchos niños expresan que «están frustrados de estar encerrados» y que anhelan volver a ver sus amigos, no son pocos los que preferirían seguir en casa, principalmente por no querer separarse de sus papás.

«Poco a poco estamos volviendo a la nueva normalidad, y esto va a requerir un nuevo proceso de adaptación en especial para los niños en edad preescolar y primaria. Han sido muchos meses que han estado en total apego con su familia y necesitan un tiempo para acostumbrarse y hacerse a la idea de la separación», señaló Claudia Sotelo Arias, directora del CEEPI.

Aunque todavía no se tiene claro cuándo regresarán los niños a sus actividades escolares, sus padres, en muchos casos, están por iniciar labores, lo cual les genera ansiedad, tristeza o depresión. A lo anterior se asuma que las guarderías en el país han comenzado a trabajar.

«Ellos están asustados. Piensan que sus papás podrían enfermarse de coronavirus (o ellos mismos) por ello es indispensable brindarles una explicación sobre los beneficios del regreso», señaló Sotelo Arias.

 Razones por las cuales los niños pueden tener miedo a separarse de sus padres:

1.- Los menores tuvieron una experiencia positiva con sus papás y no quieren que termine. Estas familias aprovecharon el confinamiento para enriquecerse afectivamente, por lo que la necesidad de apego es muy fuerte.

2.- Tienen temor porque les asusta que ellos o sus padres puedan contagiarse del COVID19. Hay que reforzar la idea de que la mayoría de las personas son asintomáticas y que las autoridades están trabajando para brindar seguridad a todas las personas.

3.- Demasiado miedo y no se tranquilizan. Simple y sencillamente no quieren que sus padres regresen a la nueva normalidad.