Preparan contención ante hongo que amenaza cultivos de plátano en Jalisco
GUADALAJARA, Jal., 8 de marzo de 2026.- Las calles de Guadalajara se tiñeron de color púrpura la tarde de este domingo, Día Internacional de la Mujer, con la marcha convocada por el Frente Feminista Jalisco, que se caracteriza por ser separatista, es decir no admite mujeres transgénero.
Las mismas organizadoras se dijeron sorprendidas por la convocatoria alcanzando las 12 mil asistentes, vestidas de morado y verde, con carteles y hasta representaciones de algunos políticos.
Gritando consignas como Ni una más o Vivas se las llevaron y vivas las queremos, salieron de la Glorieta de las y los desaparecidos después de hacer pase de lista nombrando a las víctimas de feminicidio.
Las primeras cuadras fueron tranquilas sobre Paseo Chapultepec y después Juárez, incluso algunos negocios mostraron su apoyo con listones morados y carteles, algunos ofrecían agua o hasta usar sus sanitarios.
Si bien el bloque negro golpeó algunos postes y cortinas, donde sí hubo daños fue en instituciones bancarias que pusieron tablas pero de poco sirvieron.
Tensión
El primer momento complicado se generó en la rectoría de la Universidad de Guadalajara donde las manifestantes encontraron una valla humana de agentes de seguridad que no las dejaron acercarse a las puertas, lo que generó fuertes reclamos.
“¡La UdeG protege a violadores!”, gritaban las feministas quienes después grafitearon las imágenes de Fray Antonio Alcalde y Raúl Padilla.
A lo largo de la avenida Juárez - Vallarta, mujeres policías municipales y estatales protegieron la mayoría de los negocios, incluso algunos templos católicos que no pudieron evitar ser rociados de brillantina morada.
Centro protegido
Poco después de las 3 de la tarde. la manifestación feminista llegó al centro tapatío que estuvo rodeado de vallas metálicas como nunca antes, ni siquiera se podía ingresar a la Plaza de Armas entre Palacio de Gobierno y la Catedral Metropolitana, donde también había un grupo vestido de blanco resguardando el edificio histórico.
Fue el momento más tenso de la jornada porque el bloque negro terminó derribando las vallas y después de una compleja negociación con las autoridades de seguridad, les permitieron ingresar al kiosco que fue grafiteado, pero desde donde leyeron las principales consignas.
La mamá de Daniela Zabalza fue la primera en levantar la voz, no solo para pedir justicia por el feminicidio de su hija, sino para exigir que ni una mujer mas sufra lo que padeció Daniela.
“La violencia contra las mujeres no es un hecho aislado, es estructural y es defendida por la impunidad, ahí están las fosas clandestinas, ahí están las madres buscadoras, ahí están los registros perdidos, las carpetas que no avanzan”.
En los discursos finales también reclamaron lo injusto de la violencia vicaria mostrando testimonios de mujeres que llevan meses sin ver a sus hijos después de ser casi asesinadas por su esposo.




