ECOS amplía su cobertura a 55 núcleos; participan más de 5 mil personas
GUADALAJARA, Jal., 3 de noviembre de 2026.- Después de 130 años de permanecer en la cornisa de uno de los edificios más emblemáticos del Centro Histórico de Guadalajara, las esculturas de los dos perros San Bernardo que identifican a la popular Casa de los Perros recibirán, por primera vez, un proceso integral de diagnóstico, preservación y restauración para garantizar su permanencia en el patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Los trabajos comenzaron este martes 3 de noviembre y estarán a cargo de profesores y aprendices del Seminario-Taller de Restauración de Metales de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO), quienes durante aproximadamente dos meses atenderán el deterioro acumulado por la exposición a las condiciones climáticas, la contaminación ambiental y el paso del tiempo.
Las esculturas, colocadas en 1896 por encargo de la empresaria tequilera María Ana González-Rubio de la Torre, bajo la dirección técnica del ingeniero Arnulfo Villaseñor, fueron importadas desde Nueva York, luego de ser seleccionadas por catálogo de la reconocida fundidora J. L. Mott Iron Works.
Aunque popularmente se les ha relacionado con la raza Pointer, los registros originales de la empresa fabricante confirman que representan perros San Bernardo, inspirados en la tradición de Barry, el legendario can de rescate de los Alpes.
Elaboradas mediante un proceso de vaciado en zinc, con una estructura interna de hierro y uniones de plomo-estaño, las piezas fueron concebidas para permanecer a la intemperie. Sin embargo, su exposición durante más de un siglo también las ha hecho vulnerables al deterioro y a episodios históricos que dejaron incluso impactos de bala en su superficie.
La intervención contempla detener los procesos de corrosión y deterioro, reforzar las uniones estructurales y renovar los recubrimientos protectores. Para ello, será necesario desmontar temporalmente ambas esculturas de la balaustrada principal y trasladarlas a un taller provisional instalado dentro del propio museo.
En ese espacio, los especialistas podrán inspeccionar el interior hueco de las figuras, evaluar las condiciones de su armadura de hierro, retirar recubrimientos deteriorados y atender las fallas estructurales antes de reinstalarlas en su ubicación original.
Rescate del patrimonio de la historia de la impresión
El proyecto de conservación también incluye dos piezas fundamentales de la colección permanente del Museo del Periodismo y las Artes Gráficas (MUPAG): una máquina Router, fabricada en 1885, según estimaciones, por The Goss Printing Press Co., y una prensa tipográfica Chandler, construida en 1889 por Chandler & Price.
Ambos equipos fueron utilizados y posteriormente donados por el periódico El Informador, en 1994 y 2012, respectivamente. Hasta ahora no habían recibido un diagnóstico especializado ni un proceso de restauración.
Con estas acciones, el MUPAG y la ECRO amplían los esfuerzos para preservar no solamente los elementos arquitectónicos y escultóricos que forman parte de la identidad de Guadalajara, sino también los testimonios materiales de la historia del periodismo y las artes gráficas.
El proyecto cuenta además con el respaldo de la Fundación Paseo Fray Antonio Alcalde, que realizó una aportación económica para adquirir los materiales necesarios para los trabajos de conservación.
La intervención representa una oportunidad para recuperar dos de las figuras más reconocibles del paisaje urbano tapatío y asegurar que las próximas generaciones puedan seguir admirando el patrimonio histórico que resguarda la llamada Casa de los Perros.




