GUADALAJARA, Jal., 24 de julio de 2020.- Tequila blanco, tequila joven, reposado, añejo o tequila extra añejos, son las cinco clases distintas dependiendo de su proceso de maduración que se pueden disfrutar de la bebida 100 por ciento mexicana y que su excelencia ha puesto muy en alto el nombre de Jalisco, México en todo el mundo.

El producto extraído del agave es considerado un emblema no solo de Jalisco, sino de todo México y al ser un símbolo representativo de las tradiciones y el folclor mexicano tiene una fecha especial para poder conmemorarla a nivel mundial, se trata del Día Nacional del Tequila, el cual se celebra el 24 de julio.

Con su Denominación de Origen, regulada por un Consejo Regulador el tequila ha llegado prácticamente a todo el mundo, su proceso de elaboración puede durar más de 10 años desde que se planta el agave hasta su maduración.

Tiene como materia prima agave azul (el tiempo promedio que requiere la planta para alcanzar su madurez es de 7 años), el producto sale del corazón de la planta, una especie de piña de donde se extrae el jugo con la ayuda de un jimador y un procedimiento térmico, para posteriormente pasar al proceso de fermentación y después a la destilación la cual se realiza generalmente en alambiques, el producto obtenido del primer ciclo se conoce comúnmente como ordinario y alcoholes secundarios como el Metanol y un grupo de compuestos conocidos como alcoholes superiores, el ordinario obtenido del primer ciclo pasa a un segundo trabajo de destilación o rectificación obteniendo finalmente el Tequila.

El Tequila obtenido del anterior proceso se puede envasar como tequila blanco y como tequila joven o mejor aún pasar a su almacenamiento en recipientes de roble o encino para la obtención de tequila reposado, añejo o extra añejo dependiendo el tiempo de maduración.

Su plantación y elaboración deben hacerse en los territorios que están declarados en la Denominación de Origen Tequila (DOT). Están incluidos 181 municipios de cinco estados de la República Mexicana: Jalisco, Nayarit, Guanajuato, Tamaulipas y Michoacán.

Existen dos categorías de tequila, esto dependiendo de la composición de azúcares en su elaboración:

La primera categoría es la del tequila 100 por ciento puro de agave, esta se le da cuando bebida se elabora únicamente de azúcares provenientes del agave.

 La segunda categoría recibe el nombre de tequila mixto (Tequila), la composición de la bebida es una mezcla de dos fuentes de azúcares, donde por lo menos 51% deben ser azúcares provenientes del agave.

Para disfrutar de esta excelente bebida contamos con cinco clases distintas, dependiendo de su proceso de maduración: tequila blanco, tequila joven, reposado, añejo o tequila extra añejos.

Tequila blanco: Tienen un contacto mínimo o nulo con la madera de roble o encino. Después de la destilación estos tequilas se filtran y se ajustan tanto sus notas como sus niveles de alcohol.

Tequila joven: Pueden ser una mezcla de tequila blanco con reposado o tequila blanco con añejo.

Tequila reposado: Su proceso debe tener una maduración de por lo menos 2 meses o hasta 11 meses como máximo en recipientes de roble o encino.

Tequila añejo: su proceso de añejamiento debe ser estrictamente en barricas de roble o encino, su maduración debe ser no menor a 12 meses y hasta 35 meses. El color de estos tequilas se torna ámbar pudiendo reflejar algunos matices cobrizos.

Tequila extra añejo: Estos deberán madurarse en barricas de roble o encino por lo menos 36 meses. Es común pensar que si el tiempo se añeja por mucho tiempo será mejor, pero suele suceder que con el paso de los años en barricas se vuelve picoso y muy especiado.

Son 181 municipios de México los que tienen la denominación de origen para producir tequila: los 125 municipios que conforman Jalisco están autorizados para producir tequila. En Michoacán son 30 municipios los que tienen  la denominación de origen, en Tamaulipas son 11, en Nayarit ocho y en Guanajuato siete municipios, la mayoría limítrofes con el estado tequilero.