
Instala Tlaquepaque Consejo del Premio Nacional de la Cerámica
GUADALAJARA, Jal., 1 de diciembre de 2020.- Ya estamos en diciembre y comienza la temporada de las posadas, fiestas, reuniones y los preparativos para la navidad, aunque este año será completamente diferente debido a la pandemia del Covid 19.
Mientras gran cantidad de la población recibe este tiempo con alegría, también hay muchos que sienten nostalgia, soledad y tristeza, lo cual este 2020 podría ser más grave debido a que llevamos casi nueve meses de confinamiento, advirtió el jefe del Departamento de Psicología Básica del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Francisco Gutiérrez Rodríguez.
“Hacia el cierre del año, particularmente diciembre y enero se muestran cómo meses con una alta incidencia de trastornos del estado de ánimo ya tradicionalmente, factores de riesgo asociados son las necesidades creadas, el que aparentemente las personas tienen dinero, pero realizan una serie de gastos que luego los llevan a desequilibrio del presupuesto familiar, se hace un cierre psicológico de las pérdidas”.
El académico universitario explicó que un indicador que han observado son el aumento en las llamadas a las líneas de intervención en crisis, cuando en promedio tienen 150 atenciones mensuales, en diciembre y en enero se duplican, es decir, pueden llegar a más de 300.
Lo más común en estas temporadas son las llamadas de auxilio por personas que se sienten deprimidas, solas, tristes, que sienten taquicardia, o que refieren que no pueden respirar bien.
AL ALZA POR LA PANDEMIA
Gutiérrez Rodríguez advirtió que debido a la contingencia sanitaria este tipo de padecimientos mentales han aumentado, tienen un registro de aumento de 20 por ciento en el último semestre del año, de personas que refieren problemas estomacales, problemas del sueño y malestar general.
Por ello, afirma que es indispensable que las diferentes autoridades se tomen muy en serio que la combinación de la depresión navideña con la que ya se tiene por el estrés de la pandemia debe ser una señal de alerta para intensificar los programas preventivos.
Especificó que ha sido un año en el que las personas han perdido sus empleos, sus ingresos, cierre de negocios, o miles que lloran la muerte de un ser querido por Covid 19 y que enfrentarán una de las navidades más difíciles de su vida.
Por ello, el investigador universitario hace un llamado a no desestimar los sentimientos de tristeza, y en caso de percibir un estado de ánimo depresivo lo mejor es acudir a alguna de las múltiples líneas de ayuda que están disponibles.
“El poder difundir los teléfonos, el 911, el 075, el 38 33 38 38, que son las líneas de emergencia, buscar algunas otras, por ejemplo, la Cruz Verde Municipal, la policía, que pueden ser los teléfonos de los módulos vecinales, los policías tienen servicios las 24 horas de prevención de suicidio, el clero tiene una línea telefónica del Centro Espiritual Diocesano de Intervención en Crisis, si las personas no creen en psicólogos, médicos, psiquiatras, pueden acudir a alguien que lo oriente de acuerdo a su creencia”.
El especialista recomendó que si vamos a realizar alguna reunión familiar y van a acudir muchas personas, pueden organizar la cena por grupos, destinar un espacio especial a la población vulnerable, dar preferencia a lugares abiertos y si bien no son recomiendan los abrazos, pueden cambiarse por palabras de aliento o hasta cartas con mensajes de cariño.