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GUADALAJARA, Jal., 14 de febrero de 2026.- Para celebrar los 484 años de Guadalajara, se entonaron las tradicionales mañanitas y entregó a la ciudadanía picones y chocolates.
El Mariachi Olimpos, de la Comisaría de Seguridad Ciudadana, fue el encargado de entonar las Mañanitas.
La presidenta de Guadalajara, Vero Delgadillo, destacó que conmemorar a la Ciudad no es solo recordar una fecha histórica, sino reconocer el carácter y la identidad de quienes la habitan.
“Estamos bien orgullosos de nuestra tierra, y lo digo en mayúsculas: bien orgullosos de nuestra tierra. Porque los tapatíos somos gente buena y trabajadora. Todos los días damos lo mejor por nuestra ciudad”.

Enfatizó que el crecimiento y la modernización de Guadalajara requieren la participación activa de todas y todos, pues la corresponsabilidad es la base para consolidar una ciudad ordenada, limpia, segura y próspera.
“Los invito a que, con el mismo amor con el que tratamos nuestro hogar y a nuestra familia, cuidemos el hogar compartido que es Guadalajara. A cada quien nos toca hacer algo, porque la corresponsabilidad es lo que marca la diferencia. No hay gobierno suficiente ni inversión suficiente si no existe el cuidado de su gente”.
Vero Delgadillo reiteró que el futuro de Guadalajara se fortalece con el compromiso colectivo para preservar su esencia histórica y proyectarla hacia el porvenir.

“Si amamos a Guadalajara, si queremos que siga brillando y que continúe siendo el corazón de este país, los invito a que, con todo este amor, juntas y juntos cuidemos de Guadalajara”.
Como parte del festejo, se distribuyeron 5 mil 500 picones y más de mil 700 litros de chocolatecaliente, donados por la Canirac
Además, se repartieron mil 700 rosales entregados a las y los asistentes, para que Guadalajara sea la Ciudad de las Rosas.

Fernando Acosta Hernández, presidente de Canirac Jalisco, resaltó que la participación de la industria alimenticia en esta celebración simboliza la estrecha relación entre tradición, economía e identidad local.
“Por medio del pan y el chocolate rendimos homenaje a esta ciudad que nos da vida y pujanza, pero que, sobre todo, tiene una identidad muy propia y un valor fundamental, más allá de lo cultural y lo económico: la tradición”.




