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GUADALAJARA, Jal., 15 de septiembre de 2025.- Las múltiples barreras educativas no lograron impedir que José Pablo González Macías concluyera la carrera de Medicina en la Universidad de Guadalajara, debido a su esfuerzo y el de su familia, la Subsecretaría en Derechos Humanos del gobierno de Jalisco les entregó un reconocimiento como ejemplo de inclusión y resiliencia, pero también a los maestros que apoyaron con los ajustes razonables para que ocurriera.
José Pablo vive con Trastorno del Espectro Autista, dislexia severa, Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad y Síndrome de Jans, condiciones de la neurodivergencia que pudo significar que un joven, pese a su inteligencia, pudiera no terminar estudios universitarios, menos una carrera tan compleja como medicina.
Dijo sentirse feliz y agradecido, y mencionó a su familia, sus padres, su hermano Andrés quien tiene una condición similar y también estudió medicina, pero también habló de aquellos docentes quienes no dudaron en esforzarse algo más en sus clases para garantizar el aprendizaje de este joven tan talentoso.
“Algunos decimos que la sociedad nos limita o no nos hace ver lo que queremos, pero yo creo que el entorno también nos da un propósito, el servir a los demás, el estar para los demás, yo creo que estar para las demás personas es algo que también nos da plenitud”.
En entrevista mencionó que incluso agradece a los maestros que lo llevaron al límite, que le hicieron pasar momentos muy complicados, que incluso propiciaron al bullying porque sin querer lo ayudaron a forjar el carácter y valorar el apoyo de sus seres queridos.
A quienes no saben cómo tratar a quienes viven con Autismo les pidió que se den la oportunidad de conocerlos y valorar lo mucho que pueden aportar, porque son personas valiosas que tienen enormes ganas de ayudar a construir una mejor sociedad.
Sin embargo, reconoce que aún falta mucho por avanzar para que la educación realmente sea inclusiva y que no basta con un evento tan bonito como el que le hicieron en esta Subsecretaría, son necesarios cambios de fondo en los sistemas de aprendizaje.
“Hablamos de inclusión como añadir una persona a un sistema que ya está construido, que es algo triste, es un sistema que ya está hecho para una serie de personas que tenían ciertas características y quien sale de esas características pues ya no cuadra. Entonces finalmente es adaptar a las distintas situaciones y buscar cuál es el principio, si el punto del estudiante es que aprende y tenga las capacidades para poder desempeñar en un mundo laboral o etcétera”.
“Pues entonces hay que, a mi perspectiva, olvidar el medio, el que tiene que ser de esta manera, tiene que forzarlo a que sean de estas formas y ver cómo llegamos al resultado más que en que se haga la forma de hacerlo necesariamente”.
Y es que la mamá de Pablo y Andrés, Irene Macías, reiteradamente exigió, se quejó y denunció públicamente que hubo algunos docentes que insistían en evaluar a sus hijos con exámenes escritos, pese a tener el diagnóstico claro de que no pueden escribir más de 20 palabras, pero el conocimiento en Medicina sí lo tenían para aprobar las materias.
Finalmente, a las personas con autismo, a las familias que tienen miedo sobre si podrán estudiar una carrera, Pablo les dice que es necesario un sistema de apoyo, como el que él tuvo, y que tampoco es forzoso que vayan a la universidad, no tienen por que cumplir las expectativas de nadie, sigan el camino que los hace felices porque todas las aportaciones son valiosas y necesarias.




