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GUADALAJARA, Jal; 23 de mayo de 2024.- Hace 31 años fue asesinado el que fuera Arzobispo de Guadalajara, Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en el aeropuerto tapatío, donde, según las investigaciones, pistoleros del Cartel de Tijuana confundieron el carro del prelado, un Grand Marquis blanco, con uno igual al que utilizaba Joaquín El Chapo Guzmán, quien en realidad era el blanco del ataque.
El caso aún no está resuelto, y se ha debido proceder a reposiciones del juicio y hasta exoneraciones, refiere el cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, “sabemos que legalmente el caso Posadas está abierto, no ha sido cerrado, ni guardado, pero tampoco se ve voluntad de llevar a finiquitar todo este asunto. Estas liberaciones y estas consideraciones son recursos, que se supone, están bien fundamentados y que están bien llevados”-
Al trayecto del caso, hay dos exoneraciones, de entre los 16 detenidos, y en el complejo carcelario de Puente Grande, sólo hay un detenido; se trata de Manuel Alberto Rodríguez Rivera, quien espera sentencia, refiere Antonio Pérez Juárez, titular del sistema penitenciario de Jalisco. “Nada más queda uno, porque Gastón Ayala Beltrán, “El Gas”, fue excluido del caso Posadas porque no había participado; él está por otro homicidio, -el del que fuera procurador, Leobardo Larios Valencia-, y el único que todavía tenemos sí, efectivamente el sistema jurídico mexicano a veces aplica criterios no en cumplimiento al pie de la letra como dice la Constitución, y ahí hay reposición de algunas pruebas, de algunas etapas procesales, y esto lo que ha generado que en la última persona todavía esté vigente”.
Al momento sobreviven 10 personas, quienes están a espera que se les dicte sentencia por el homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y seis personas más, a disposición del Juzgado Quinto de lo Criminal, donde se ha conocido de diferentes recursos judiciales que han retardado el proceso, y es que las inconformidades anularon el fallo emitido en mayo de 2006; se dictó sentencia que contemplaba condenas de hasta 283 años seis meses de prisión y las inconsistencias en el caso van desde la detención ilegal de algunos imputados, la falta de firmas en diversas actuaciones, la falta de desahogo de diligencias, y el estado de indefensión en que estuvieron algunos de los procesados que estaban en prisiones lejanas a Jalisco, reconoce Daniel Espinosa Licón, Presidente del Poder Judicial de Jalisco,
“Ha sido una complicación; para darle celeridad al procedimiento está justificado todo, es decir, no hay negligencias por parte de la autoridad, o responsabilidad de los jueces que han conocido. Ha sido la complejidad de los asuntos y la acumulación de estos, y dónde se encuentran detenidos lo que ha generado pues que se retrase el procedimiento”.
Al momento, personalidades cercanas a la jerarquía católica se oponen a la versión oficial, y acusan un crimen de Estado orquestado desde las más altas esferas del gobierno mexicano, coludido con el crimen organizado.