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Seguirá la presencia policial en Teocaltiche: Juan Pablo Hernández
GUADALAJARA, Jal., 30 de diciembre de 2017.- El apellido Cárdenas no tiene ningún peso en Jalisco y pertenecer a esa estirpe de políticos no fue impedimento para que Alberto Cárdenas Camarena fuera detenido por su presunta responsabilidad en el asesinato de su ex esposa Alexandra Castellanos Méndez.
Él, considerado el sospechoso número uno del feminicidio descubierto el 24 de diciembre, es militante en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) que fundó su tío, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y, bajo esa figura, intentó hacerse de la alcaldía de Zapopan en 2009, pero no tuvo éxito porque no es un político connotado, desde el punto de vista del secretario de organización del PRD en la entidad, Juan Manuel Delgadillo.
“Él decía que era sobrino de Cuauhtémoc Cárdenas, no me consta, pero el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas nunca se paró en un acto político suyo. La gente lo confundía, por el nombre, con Alberto Cárdenas Jiménez, el panista, el que fue el gobernador”.
Sin ambages Delgadillo reconoció las diferencias en el proyecto y en la forma de trabajo con Cárdenas Camarena y, a pesar de ello, en sus oraciones pide porque sea ajeno al crimen que la Fiscalía General le imputa como autor intelectual del asesinato de quien fue esposa durante 15 años.
“Hizo un esfuerzo de trabajo. Él me invitó a ser su coordinador de campaña, no acepte por diferencias que teníamos de trabajo; yo me dediqué a trabajar en un distrito con otros compañeros no estuve cercano a su campaña en Zapopan, fue una relación distante y tirante. Yo soy de Zapopan, nací en Zapopán, fui regidor de Zapopan y no coincidía en los proyectos ni en la forma de trabajo. Sí lo traté, sí lo conocí, pero no puedo imaginarme que él haya sido el autor de ese homicidio.
“Para nosotros es repudiable un asesinato, más hoy que las mujeres son tan vulnerables y más que ella, en su momento, señaló a la autoridad la situación que vivía con él; debo decirle que nuestro deseo es que él sea ajeno a toda esta situación, pero si lo es, que pague, que dé la cara a la justicia, que rinda cuentas, eso es lo que todos los ciudadanos exigimos, sean del partido que sean, no estamos de acuerdo en que se quita la vida a un ser humano porque no puedes entenderte con él”.
Consideró que Cárdenas Camarena no es un político connotado que goce de influencias, por lo que la familia de Alexandra no debe preocuparse de que pueda haber impunidad, ya que dijo tener la certeza de que la Fiscalía General va a darles respuestas para que conozcan lo que pasó la noche del 23 de diciembre.
“Creo que la autoridad debe dar transparencia y mostrar que no hay influyentismo aquí; si fuera por el lado de Cuauhtémoc Cárdenas, yo no lo creo; es el primero que lo repudiaría, pediría que si es el responsable que pague y asuma sus consecuencias”.
Por eso descartó que el escándalo en torno a Cárdenas Camarena pueda afectar al perredismo en el proceso electoral, porque afortunadamente nunca representó los intereses del partido en un puesto de poder, de gobernador, de presidente municipal o de regidor
“A partir de esa campaña –la de 2009 por la presidencia municipal de Zapopan- por ahí nos encontrábamos de vez en vez, pero nunca en la militancia partidista, nunca participó como consejero municipal o estatal o que tuviera una vida activa como nosotros en el PRD, se mantuvo distante desde entonces”, señaló el dirigente perredista.