Aristóteles Sandoval Díaz, exgobernador de Jalisco asesinado en Puerto Vallarta esta madrugada, no había recibido amenazas, al menos así lo asegura el presidente del PRI estatal, Ramiro Hernández García, quien exigió justicia para esclarecer este caso y dar con los responsables del cobarde ataque.

Además, Hernández García aseguró que quienes han volteado a ver al partido como el probable responsable de este crimen, tienen un fundamento “de mala fe” más que real, dado que, aunque Aristóteles Sandoval había manifestado públicamente algunos desacuerdos con la dirigencia nacional del tricolor, “no había un conflicto o discrepancia en términos de intereses”.

Dijo que luego de que Aristóteles señalara su visión sobre el futuro del partido y anunciara su renuncia a la Secretaría de Innovación y Participación Digital del PRI, había una relación cercana y cordial con el tricolor y en el caso particular de Ramiro Hernández sostuvo comunicación con el exmandatario después de sus declaraciones.  

Por otra parte, y aunque la Fiscalía del Estado le había asignado al exmandatario 15 elementos de seguridad, se hizo un ajuste y se sabe que Sandoval Díaz solo estaba con 2 de ellos en el bar donde fue atacado a balazos, sin embargo, Hernández García no quiso responsabilizar a quienes redujeron la seguridad del exgobernador.

Reconoció que llevar las riendas de un estado siempre es un encargo riesgoso, dado que se afectan intereses que muchas veces ni siquiera se conocen, pero se dijo confiado en que la Fiscalía hará su trabajo con la cooperación del Gobierno Federal para esclarecer los hechos a la brevedad.

Sobre un probable homenaje en las instalaciones del PRI Jalisco, dijo que se mantendrán en comunicación con los familiares del fallecido para proponer un probable homenaje de cuerpo presente luego del que se realice en Palacio de Gobierno.