Doble ciudadanía, derecho a ser votado
Blindar lo invisible, la apuesta de Silent4Business
Hablar de ciberseguridad en México aún genera escepticismo en ciertos sectores, pese a que los datos muestran una realidad urgente. Durante el segundo trimestre de 2025, el país registró 181 millones de intentos de ciberataques al día, de acuerdo con cifras de Cloudflare compartidos por la experta en ciberseguridad y CEO de Silent4Business, Layla Delgadillo, quien también coincidió que el crecimiento es preocupante: un aumento del 204% respecto al trimestre anterior.
Las industrias más afectadas no son menores: banca, telecomunicaciones, medios de comunicación y servicios financieros. En contraste, el 75% de los municipios del país no cuenta ni con un plan básico de protección digital.
Este desfase entre la amenaza y la preparación expone una vulnerabilidad crítica, no solo tecnológica, sino también institucional. De las 635 dependencias federales que operan en México, apenas 60 cumplen con la Ley de Protección de Datos Personales. Los datos personales de millones de mexicanos están en riesgo, y con ellos, la integridad operativa de sectores estratégicos. La ciberseguridad ha dejado de ser un tema técnico: es ya una variable de la seguridad nacional.
Uno de los principales retos es la escasez de talento. A nivel global, el déficit de especialistas en ciberseguridad supera los 34 millones, y México es uno de los países más afectados. La baja profesionalización en tecnologías de la información ha generado una dependencia en servicios tercerizados que, si bien cumplen una función, no reemplazan una estrategia nacional. Las acciones se vuelven fragmentadas, sin continuidad ni visión de largo plazo.
Layla Delgadillo lo resumió con claridad: tratar la ciberseguridad como un gasto opcional es una postura insostenible. “Un solo dato filtrado puede poner en riesgo una vida”, advierte. Y es que los ciberataques actuales ya no buscan notoriedad, sino rentabilidad. Manipulación de datos, robo de identidad y sabotaje a infraestructuras críticas son hoy los principales móviles.
México ocupa el segundo lugar en América Latina como blanco de ciberataques, solo detrás de Brasil. Sin embargo, la velocidad con la que crecen los ataques en territorio mexicano es superior. El 95% de las intrusiones provienen del extranjero, lo que evidencia que el país ha sido catalogado como punto débil dentro del ecosistema digital global.
No actuar con prontitud podría afectar la confianza de inversionistas, la operación de empresas y la estabilidad institucional. Por ello, desde Silent4Business, Layla Delgadillo ha insistido en impulsar soluciones de ciberseguridad accesibles, colaborativas y escalables que permitan responder a esta amenaza sin depender únicamente del aparato estatal.
Es momento de escalar el enfoque. La ciberseguridad ya no puede permanecer encapsulada en áreas de TI sin presupuesto ni voz en las decisiones estratégicas. México necesita una política pública integral, articulada entre el gobierno federal, la iniciativa privada y las universidades. La soberanía digital no se decreta, se construye con visión, inversión y talento.
Apostar por infraestructura cibernética, desarrollo de talento y cumplimiento regulatorio no es un lujo, es una necesidad. En un entorno donde los datos son el activo más valioso, protegerlos es también proteger el desarrollo, la competitividad y la confianza social.
La Entidad Mexicana de Acreditación (ema), que encabeza Raúl Tornel y Cruz, llevó su Jornada de Normas y Acreditación a Oaxaca. Empresarios, industriales y reguladores se dieron cita en la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) estatal que preside Billy Hernández Mendoza, para reforzar la ruta del cumplimiento técnico y ambiental.
Yazmín Bautista, gerente de Laboratorios de la ema, habló claro y subrayó que cada producto que llega al mercado debe cumplir con estándares que protejan salud, seguridad y medio ambiente. Van 8,500 acreditaciones en sectores clave con alcance en más de 15 países.
Desde la PROFEPA, Alberto Rojas Rueda puso sobre la mesa el Programa Nacional de Auditoría Ambiental. Menos residuos, ahorro de agua, eficiencia energética. Pero el fondo es otro: en un entorno donde se endurece el acceso a mercados internacionales, la acreditación deja de ser un trámite para convertirse en pasaporte, y quien no esté al día en normas, se queda fuera del juego.
TOMA NOTA * Perteneciente a una familia con arraigo empresarial Antonio Cosío Pando, fue designado como presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), al ser un actor clave dentro del sector turístico.
Su visión estratégica y sus aportaciones han fortalecido la competitividad de Acapulco, lo que garantiza la sostenibilidad de la industria. Su designación fue aplaudida por la presidenta municipal de Acapulco, Abelina López Rodríguez.
Creado en 1988 el CNET reúne a empresarios, asociaciones y Cámaras de turismo, pues desde el organismo se coordinan acciones, se refuerza la negociación conjunta y se protegen los intereses del sector en México.
Además de Antonio Cosío, otro empresario que resalta es Jorge Paoli Díaz, titular de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH), la labor de ambos coadyuva para generar más empleos y crecimiento económico en el Puerto, quienes, junto con Noé Peralta Herrera, secretario de Turismo, trabajan para consolidar este sector primordial para el Puerto.
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