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La Ahogada, el que la prueba se pica
Es la pregunta que todos nosotros deberíamos plantearnos ya que muchos siguen pensando todavía que el actual presidente de la Unión Americana, el señor Joe Biden es el que decide día tras día del porvenir de esta nación.
En este momento decisivo para este país vecino, cuando se acercan a pasos de gigante las primeras etapas de este proceso electoral llamado Primarias cuyo objetivo es elegir al candidato que les va a representar para la elección presidencial, mi pregunta inicial toma una relevancia muy grande; el 46º y actual presidente tiene 81 años de edad; si Estados Unidos reelige al señor Joe Biden en las elecciones de 2024, el mandatario tendrá 86 años; no estoy en contra de una gerontocracia ( gobierno por parte de los ancianos) mientras la persona demuestre sabiduría en las decisiones que conlleva su mandato. Aquí, nos enfrentamos a una situación más delicada ya que, para muchos observadores, tanto del público en general como de las esferas de psicología y de la psiquiatría, el actual mandatario está mostrando signos alarmantes en su proceso cognitivo; deficiencia calificada como demencia senil y que no puede sino agravarse con el paso del tiempo. En este contexto cuando el barco aparece sin capitán visible a bordo, es bueno preguntarnos quien en particular está moviendo los hilos del poder para posicionarse como la única alternativa cuando llegue el momento favorable.
Y para colocar todo en su contexto, este breve preliminar; es un hecho incontestable que la Unión Americana está atravesando un momento crucial para su porvenir: crisis económica sin precedente que le recuerda la que tuvo lugar en 1929, crisis moral que está destrozando los fundamentos sobre los cuales ha nacido, crisis de confianza provocada por el distanciamiento por parte de varios de sus aliados tradicionales en particular Arabia Saudita… y todo eso en medio de un sin número de escándalos involucrando al actual presidente Joe Biden y a su familia; lo más relevante es el papel central que desarrolló su hijo Hunter Biden a través de una compañía ucraniana, Burisma por medio de la cual se canalizaron fondos importantes sin justificación legal alguna; por otro lado, la recepción de sumas cuantiosas de dinero por parte de altos funcionarios de Partido Comunista Chino que tuvieron la precaución de sacar innumerables videos comprometientes de relaciones sexuales con jovencitas chinas menores de edad…
Y como lo hemos señalado anteriormente, es un hecho más que claro que sleeping Joe (Joe adormecido), como lo califica el expresidente Trump no tiene la capacidad mínima para tomar decisiones involucrando el quehacer diario de esta nación; desde sus discursos repletos de tropiezos, incoherencias, errores descomunales pasando por unas actitudes muy extrañas, todo apunta para que alguien atrás de él está moviendo los hilos del poder.
Son varios los observadores que declaran que el señor Biden es sólo presidente de nombre; así nos lo confirma, entre muchos otros el locutor Jesse Waters de Fox News. ¿Y por qué llegamos a esta conclusión tardía? ¿Se explica por el hecho de que durante toda la época del COVID, hubo como una cortina de humo que se construyó para orientar todas las preguntas hacia este tema cadente y así poder repelar de manera más fácil otras de índole diferente? Entonces, durante todo este periodo, tuvimos a un presidente andando como zombi, inconsciente de lo que pasaba alrededor de él.
Por si no fuera poco lo dicho anteriormente, para minimizar los efectos destrozadores, se construyó hasta un fake office dentro de la Casa Blanca donde Joe Biden puede leer un texto desde un monitor sin la ayuda del vidrio de un teleprompter; aquí no tiene que pensarlo mucho ya que no enfrenta a ningún periodista…
No importa que se contradiga de un día para otro; lo más sorprendente es su declaración según la cual alguien lo va a corregir, si no dice lo que se le dicta; ¿quién es está persona encargada de soplarle el discurso, sino el propio Obama, ya que la política que conlleva Biden está alineada perfectamente sobre la del presidente anterior a Trump? Y como lo dice muy atinadamente la periodista Juez Jeanine, “ the proof is in the pudding”( la prueba está en el pudín); los mismos que tuvieron puestos elevados en la administración de Obama se encuentran en la de Biden; Ron Klein, John Kerry, Susan Rice, Jake Sullivan, Antony Blinken, Lloyd Austin etc., Y como entender la decisión de Joe Biden de escoger a la cackler (charladora) Kamala Harris como vicepresidente sino no fuera por una estrecha amistad con Obama, y no por su incapacidad a ocupar el puesto, ya que para este último “es el abogado que tiene el mejor aspecto en el país” (best looking atorney general in the country”.
Entonces, ¿estimado lector, quien es para ti el personaje que tiene las riendas del poder en este momento? Para mí, no cabe duda de que desde su mansión que erigió en centro de poder a una milla de la Casa Blanca, BHO (Barack Hussein Obama) está actuando como el presidente de facto.
Por si no fuera poco, en una serie de audiciones dadas ayer en la cámara de senadores, se resaltó el hecho de que fuera el mismo expresidente Obama quien hubiera facilitado la filtración de documentos poniendo en evidencia la culpabilidad de Biden en todos los escándalos que se le imputan.
Con vistas a lo dicho anteriormente, dos preguntas que podrían ser materia de otro artículo:
¿Qué reacción se puede esperar del clan Biden al verse traicionado?
¿Cuánto tiempo más va a seguir Biden en este papel de monigote?
Ya veremos….