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La Ahogada, el que la prueba se pica
Niños, encierro y pandemias silenciosas
Algo de lo que más duele de esta pandemia son los niños. De por sí, ya se tenía el problema de que cada vez salen menos de sus casas. Ahora, con esto, la situación se agrava. Y es de considerarse, pues, ¿cómo será su salud en algunos años con una vida sedentaria causada por el encierro?
Los casos de obesidad ligados a otros padecimientos como la diabetes, el cáncer, la hipertensión serán tan graves o más que una epidemia. Llamémosles epidemias silenciosas. Y a estas enfermedades crónico-degenerativas, se suman las enfermedades psicológicas. Un niño, que no sale, que siente miedo de poner un pie fuera de su casa, no puede tener un desarrollo psíquico normal. Será un individuo inseguro, paranoico y ensimismado.
Y ¿qué suple? ¿qué hace un niño encerrado en su casa? Se la pasa viendo televisión o con video juegos. Pocos niños tienen la suerte de tener padres ricos que la misma casa les invite a quedarse con alberca, cancha de tenis, jardines grandes, etc. La mayoría de los mexicanos vivimos en lugares pequeños con los servicios básicos y el encierro se puede volver un tormento.
Y ¿qué le pasa al niño que la mayor parte del día está en video juegos?
1. Se vuelve sedentario.
2. Se vuelve susceptible para adquirir las enfermedades ligadas al sedentarismo como son la obesidad, la diabetes, la hipertensión y el cáncer. (En pocos años estas enfermedades crónico-degenerativas colapsarán hospitales).
3. Se volverá adicto a los video juegos demandando cada vez más, emociones lúdicas en la video pantalla.
4. Vivirá ensimismado y estresado.
5. Verá a la violencia como algo normal (Casi todos los video juegos tienen altas dosis de matanzas).
6. Se ensimismará y no desarrollará en forma adecuada su sociabilidad.
7. Perderá la capacidad de concentración en su escuela, pues, como decía Sartori: “La escuela divertida (TV) precede a la escuela aburrida”.
Y así, podemos seguir, estimado lector, enumerando más escenarios complicados que se pueden llegar a presentar si exageramos el confinamiento. A veces el remedio, es peor que la enfermedad.
Concluyendo: Un encierro prolongado, fomenta el sedentarismo. Este la obesidad y consecuencias: diabetes, cáncer, hipertensión, etc.
El encierro provoca enfermedades psicológicas como ira, desesperación, ansiedad.
Enfermedades físicas y psicológicas, las pandemias silenciosas.
Esposa: -¿De qué escribiste hoy?-
Esposo: -De que el encierro provoca obesidad.-
Esposa: -Por cierto, ¡Urge que te pongas a dieta!!!-
¡¡¡PLOP!!!
Salvador Echeagaray, director del Departamento Académico de Filosofía de la UAG