Si está en la parada del camión y, sabe que solo hay dos rutas, la del progreso o la del retroceso, ¿cuál tomaría?

Claro, la del progreso. La que te lleve lejos. La que te dé mejores oportunidades, la que te dé bienestar.

Difícilmente alguien abordaría la ruta al estancamiento, del empeoramiento. Bien lo dice el refrán “Pa´tras, ni pa´ garrar vuelo”. Pues, en este momento, como país, nos estamos yendo para atrás.

En vez del progreso, en todos los rubros, elegimos el retroceso. Pudimos haber tenido un aeropuerto de primer mundo y pagamos por tener un “Chairo puerto”, bananero.

Pudimos haber invertido en una gran infraestructura, pero, no. Dejamos de hacer grandes carreteras para hacer caminos rurales, dejamos, dejamos y dejamos.

Bien sabe, estimado lector, “todo lo que dejamos”: salud, seguridad, servicios, ilusiones, esperanza en un futuro mejor, lo hemos leído y oído hasta la saciedad. ´

Lo que no debemos dejar que hagan con nuestro país es que, lo regresen al México de los setenta y ochentas, con Echeverría y López Portillo (si es que no los rebasamos ya).  Pero, desgraciadamente, esa ruta de reversa pasa por Cuba, por la parte de la Europa esclavizada, hasta llegar a la Rusia de Stalin o Lenin, que es a donde creo va este camión que tomamos.

–          ¿De qué escribiste hoy?-

–          De que en vez de avanzar vamos para atrás.-

–          ¿Acaso, escribiste sobre nuestro matrimonio? –

¡¡¡PLOP!!!