Las protestas en el mundo
Atender con puntualidad y pertinencia los asuntos públicos, requiere de andamiajes institucionales que vayan más allá de los tradicionales espacios gubernamentales en donde se capturan, procesan y se toman las decisiones.
Hoy en día, en la complejidad de la agenda social, se requiere una decidida participación de las organizaciones gremiales y patronales, de las distintas expresiones interesadas de la sociedad civil, de la academia, para transitar de la gobernación a la gobernanza. De lo que se trata no es desplazar o reducir a la autoridad gubernamental, sino fortalecer y enriquecer las capacidades de todos los actores sociales generando sinergias y capital social. En la gobernanza, las autoridades y la sociedad se refuerzan mutuamente, la gobernanza promueve y consolida un tejido social que multiplica y orienta los esfuerzos hacia un fin común, acordado con tareas y responsabilidades compartidas.
En la gobernanza las grandes decisiones se acuerdan democráticamente, se incentiva y promueve la participación social, se amplía la cooperación y se refuerza la legitimidad de cada acción.
Por eso ante la prioridad que tiene nuestro país de generar empleos formales suficientes, bien remunerados, productivos y permanentes, consideramos pertinente sumar voluntades abriendoun amplio espacio a todos los actores interesados para la discusión, la negociación y consolidación de una Gran Alianza Nacional por el Empleo que nos lleve a plantear una estrategia nacional y un catalogo de acciones correspondientes.
La propuesta es clara y explicita. Que el gobierno, empresas, sindicatos y academia integremos visionesy propuestas comunes que nos permita definir instrumentos y responsabilidades para impulsar condiciones favorables a la creación de empleos formales.
El empleo es un tema prioritario para la agenda sindical, pero también lo es para el gobierno, para el sector privado y el resto de la sociedad. No es para menos; el empleo es el mecanismo por excelencia para la generación de riqueza; un empleo productivo y bien remunerado permite acceder a los trabajadores a mejorar su nivel de vida, sentirse socialmente útiles e ir construyendo un patrimonio para sus seres queridos. Asimismo, cada vez que se genera empleo formal, significa que a las empresas les está yendo bien, se fortalecen las instituciones sociales, se empieza a construir un fondo de retiro y los gobiernos aumentan su recaudación e ingresos. Con nuevos y crecientes empleos formales todos salimos ganando.
Es el momento oportuno para revertir la tendencia ascendente que tiene el empleo informal sobre el empleo formal. La informalidad es una salida falsa y engañosa. Ya que restringe el acceso a servicios médicos gratuitos, cancela oportunidades para acceder a créditos de vivienda social y niega también la posibilidad de consolidar un fondo para el retiro y una pensión digna para la vejez.
Pero la informalidad tiene otros costos económicos y sociales. Afecta la productividad laboral del país, son empleos desvinculados a la innovación y cambio tecnológico, no aportan valor agregado, evaden responsabilidades fiscales y son frágiles y vulnerables.
Sumar voluntades para una Gran Alianza Nacional por el Empleo que haga posible reencontrar la ruta del crecimiento económico alto y sostenido. Un crecimiento económico que solo será posible generando condiciones propicias para nuevos flujos de inversión pública y privada.
Es urgente emprender de manera conjunta acciones entre el sector público, privado y sindical para romper los nudos que limitan el crecimiento económico del país y por lo tanto limitan las posibilidades para la creación del empleo formal.
En esta perspectiva será posible atender los requerimientos para implementar una nueva política industrial que permita articular la planta productiva con el dinámico sector exportador, incrementando el índice de participación de los componentes nacionales en los flujos de exportación, que el boom de las exportaciones genere efectos multiplicadores al resto de la economía nacional y se promueva la creación de empleos formales.
Una Gran Alianza Nacional por el Empleo que corrija las disfuncionalidades del mercado laboral que existen en nuestro país, especialmente con la falta de correspondencia que existe entre los perfiles de la oferta de trabajo y los que corresponden a la demanda del mercado.
Aquí es crucial sumar esfuerzos y los sindicatos debemos de jugar un papel determinante en pactar esfuerzos y compromisos en materia de capacitación laboral y desarrollo de nuevas habilidades laborales. Es necesario tener claridad en este punto. El cambio tecnológico no nos espera, es profundo e irreversible. Nuevos empleos surgen al mismo tiempo que otros, muchos, desaparecen. Es impostergable atender las exigencias de la Inteligencia Artificial, la robótica y la automatización en el mercado laboral. Como organizaciones sindicales no podemos evadir dichas realidades y requerimos sumarnos a un enorme esfuerzo conjunto. Es el momento de sumar voluntades.




