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La Ahogada, el que la prueba se pica
Bajó el ranking de Enrique Alfaro
La empresa consultora y encuestadora de Roy Campos, Consulta Mitofsky, dio a conocer su evaluación mensual, del índice de aprobación de los gobernadores del país, estudio estadístico en el que el Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, ocupó el lugar número 12 entre sus homólogos a nivel nacional, con un 49. 4.% de aprobación. El Gobernador jalisciense bajó de la aceptación mayoritaria, ya que tenía un índice de 51.8% en la medición del mes inmediato anterior.
El top cinco de los mandatarios estatales es encabezado por el yucateco, Mauricio Vila, seguido de Quirino Ordaz, de Sinaloa, Carlos Mendoza, de Baja California Sur, Claudia Sheinbaum, de la CDMX y Miguel Riquelme de Coahuila. Llama por supuesto la atención que, de los mejor evaluados, cuatro sean gobernadores de oposición, tres del PRI y uno del PAN, mientras que sólo la capitalina pertenece al grupo cercano al presidente López Obrador. La misma tendencia siguen los lugares del 6 al 10, sólo que ahora son dos gobernadores panistas, dos priistas y uno de morena, el bajacaliforniano, Jaime Bonilla.
En el siguiente escalón, del 11 al 15, en el que se ubica el jalisciense Alfaro, de nueva cuenta hay únicamente un morenista, el chiapaneco Rutilio Escandón. Es decir que, entre los primeros quince rankeados, solamente hay tres gobernadores de Morena. Los otros tres gobernadores del partido del ejecutivo federal aparecen en los sitios 21, el de Tabasco; 26 el de Veracruz y 29 el de Puebla. Todos con calificaciones reprobatorias. Por supuesto que este rubro ocupa la segunda prioridad del presidente, quien se afana por conseguir la mayoría en el Congreso de la Unión, aún si perdiera Morena algunas gubernaturas que entrarán en disputa.
No les va bien en aceptación a los gobernadores que se oponen a López Obrador: entre los aliancistas, que se escindieron de la CONAGO, sólo dos tienen puestos de consideración, Francisco Domínguez, de Querétaro, es el mejor evaluado, en el séptimo puesto, seguido de Alfaro. Todos los demás tienen calificaciones reprobatorias y lugares de escasa relevancia: Diego Sinhué Rodríguez, de Guanajuato, el sitio 15; José Rosas Aispuro, de Durango, el 17; Martín Orozco de Aguascalientes, el 18; Javier Corral, de Chihuahua, el 22; Silvano Aureoles, de Michoacán, el 24. Francisco Cabeza de Vaca, de Tamaulipas, en el rango 27 y Jaime Rodríguez, “el Bronco”, de Nuevo León, en el lugar 30, tienen un pobre porcentaje menor al 40% y superior apenas al 30.
Sin embargo, quien sigue demostrando la incompatibilidad entre popularidad y talento, es el casi siempre colero y último lugar de la tabla, un gobernador que, si hubiera descenso, estaría condenado a la segunda división: Cuahutémoc Blanco, de Morelos, quien luce un raquítico porcentaje del 14.6% de aprobación. Una vergüenza para quienes postulan ídolos populares con capacidades notorias en las piernas y disfunciones cerebrales evidentes. El ex futbolista ha sido muy criticado por su accionar durante la pandemia, y sus apariciones en redes, que hicieron extrañar con nostalgia a Peña Nieto. Sus acciones en la cancha política le han abonado un lugar entre la selección nacional de peores gobernadores.
Ante este panorama, caben algunas opciones:
a) El consenso hacia el Presidente López Obrador influye en la percepción de los gobernadores opositores a su proyecto
b) El disenso hacia el Presidente influye en la percepción de los gobernadores aliados a su proyecto.
c) El PRI muestra a la nación que al menos sus militantes tienen oficio
d) El Cuau evidencia que la distancia corporal más grande se da entre los pies y las neuronas…