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Victoria Montes de Oca pasó de ser una estudiante valiente que se atrevió a cuestionar a un político, a víctima de ciberbullying.
Durante el foro Escuela de Formación por la Paz y la Democracia, realizado en el Senado de la República, la estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) cuestionó directamente al senador Gerardo Fernández Noroña actitudes misóginas y machistas hacia la senadora Lilly Téllez; previamente Noroña había dirigido un mensaje a los jóvenes asistentes en el que exigió el fin de todo tipo de violencia contra las mujeres.
Montes de Oca también señaló la incongruencia entre los valores de austeridad que promueve Morena y la compra de una casa valuada en 12 millones de pesos atribuida al senador en Tepoztlán.
Fernández Noroña negó haber hecho comentarios misóginos hacia Téllez y aseguró que su vida ha estado rodeada de mujeres. Respecto a la polémica de la mansión, sostuvo que existe una confusión entre la austeridad pública y la austeridad personal.
Tras la difusión del incidente en redes sociales, Fernández Noroña negó la veracidad del señalamiento. En un mensaje publicado en su cuenta de X, aseguró que “la estudiante miente” porque el ataque contra Lilly Téllez “nunca existió” y puso en duda la identidad de la joven al señalar que no era parte del encuentro ni estaba registrada.
Pero los efectos de este cuestionamiento fueron más allá para la chica, Victoria dio a conocer que ha sido víctima de ciberacoso, amenazas, ataques y burlas por pensar diferente y la señalan de manera negativa.
En una situación totalmente en desventaja al no estar en la misma posición de poder que el senador ni contar con los recursos públicos para emprender una campaña en redes como sí sucede contra ella.
Lo grave ya no es si los políticos toleran o no ser cuestionados por sus incongruencias o adquisición de bienes con recursos de dudosa procedencia, sino que utilicen toda una maquinaria con recursos públicos para atacar a cualquier ciudadana o ciudadano que los confronta de manera crítica haciendo uso de su voz como es su derecho. Que Victoria sea atacada en redes con mensajes ofensivos, de odio y agresiones en su cuenta de X (recién creada por lo sucedido ya con más de 5 mil seguidores), es violencia por donde se le vea. Este tipo de reacciones intimidatorias de los políticos en México contra las y los ciudadanos, disminuye la posibilidad de tener una sociedad crítica y participativa, necesaria en un país donde no hay opciones de contrapesos.




