“Todos los políticos son corruptos”, solemos oír o, nosotros mismos, llegamos a ese argumento. La realidad de las cosas es que no todos los políticos son deshonestos. Quizá muchos sean corruptos, pero no todos. Lo más exacto es decir, “algunos políticos son corruptos”. Eso sí.

Cuando decimos “Todos los políticos son corruptos”, en la ciencia de la lógica, a eso se le llama una enunciación afirmativa universal. Su contraria sería, “Ningún político es corrupto”. Si se fijan, ambas son falsas, pues, ni todos son corruptos, ni tampoco, hay alguien en la “polaca” que no lo sea.

El asunto es que tendemos a generalizar y poner etiquetas a todo. Político o política, la igualamos a corrupción y, damos por hecho, que así es, y que nada podemos cambiar.

La realidad es que la lógica, nos dice lo que debe ser en una afirmación particular afirmativa, en este caso “algunos políticos son corruptos”. Eso sí es cierto. También, es verdadero afirmar su contraria, “algunos políticos no son corruptos”, que sería una enunciación particular negativa.

Para clarificar lo anterior tendríamos que pasar por dos etapas del pensamiento, que sería el pensamiento deductivo y el inductivo. El primero va de lo más universal a lo particular. Así diríamos: “Todo político es corrupto, Fulanito de tal, es político, luego, es corrupto”. Aquí es donde nos damos cuenta que no necesariamente esa es la verdad, pues, sí hay políticos honestos (al menos eso queremos creer).

El segundo tipo de razonamiento, es el inductivo. Éste va de lo particular a verdades más generales, más universales. Y así diríamos, “Fulanito de Tal, es político y es corrupto; Meganito de Tal, es político y es corrupto, Sutanito de Tal, es político y es corrupto. ¿Le seguimos? Quiero pensar que, hay por ahí, algún político honesto. No que diga él mismo que, lo es, sino que, sea honesto de facto.

Y así puedo decir, “Fulanito Segundo es político y es honesto”. Ahí se clarifica que la enunciación universal “Todo político es corrupto” es falsa. Sin embargo, resulta ser verdadero, que “muchos políticos son corruptos”. Y ahí la lógica nos diría: “La corrupción es un acto inmoral, todo acto inmoral debe castigarse, entonces la corrupción debe castigarse”. Lo que no es lógico, es que la corrupción no se castigue.