Tortas para los tragones
La brutal autocrítica del PAN
Acción Nacional ha dejado de ver a la 4T como un movimiento social que rebasó por la izquierda a las fuerzas políticas nacionales y entendido que, tras siete años de ejercicio en el poder, se ha convertido en una aplanadora electoral anclada a programas asistencialistas para avasallar a sus adversarios y consolidar un cambio de régimen.
Hoy el PAN tiene que navegar en un mar donde la oposición prácticamente no existe ante un escenario de “hiperpresidencialismo” y concentración de poder.
Las cosas no están fáciles para la oposición mexicana: el PAN desdibujado, el PRI desprestigiado, el PRD aniquilado, y el MC que crece bajo la sospecha de una eventual alianza de facto con el oficialismo.
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