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La Ahogada, el que la prueba se pica
LA FAMILIA ES PRIMERO
Últimamente es muy común escuchar que la familia es primero. Sí, muchos lo podrán decir, pero pocos lo podrán demostrar. Este martes, Ismael del Toro tuvo que anunciar lo que podría ser una de las decisiones más difíciles de su carrera política: renunciar a su reelección por la presidencia municipal de Guadalajara.
Sí, le dijo adiós a esa opción de continuar por 3 años más al frente de la presidencia. Bien podía perder las elecciones, pero al menos era el que más se perfilaba para ganarlas.
Pero esto no le importó. Antepuso a su familia.
Aquí es donde entra un dicho: solo el que carga el morral sabe lo que lleva. Y en efecto, cada quien sabe el por qué de las cosas, y en la política es sin duda una frase que marca a muchos políticos, algunos tienen que quitarse de en medio o ponerse para que los quiten. Otros tienen que soportar las embestidas antes y después de tener un cargo publico. Otros más sirven como tapaderas para los jefes.
Lo que para unos es tristeza porque se va el que podía perfilarse a ser el próximo gobernador de Jalisco. Para otros es alegría, no porque tenga que atender Ismael problemas familiares, sino porque se va uno de los fuertes aspirantes a la alcaldía.
Varios, bajita la mano ya se están frotando las manos.
El anuncio de la declinación de Ismael movió a propios y extraños.
Muchos salieron a decir que había pactos entre partidos, que se entregaba la capital de Guadalajara a cambio de un favor, o que lo habían quitado por alguna contradicción al interior de su partido, “todos los partidos mueven sus piezas de ajedrez como mejor les plazca”.
Ojalá que sea eso, que haya entregado su declinación por temas políticos y no familiares. Pero es muy difícil que alguien mienta sobre un tema tan delicado como es la salud de una hija.
Esperemos que este Toro vuelva algún día para seguir compitiendo en la política, pues sus valores demuestran que puede ver por la gente y trabajar para ellos.
Por lo pronto vamos a ver a su partido cómo acomoda sus piezas y es que la realidad es que sin Ismael las cosas lucen complicadas para ellos.
Suena el nombre de Verónica Delgadillo para ocupar ese espacio. Aseguran que la ley impide que lo pueda hacer porque no pidió licencia con tiempo, pero lo raro es que si no pensaba contender, para que la solicitó hace días.
De ahí en más no hay un personaje naranja que pueda levantar la mano para dirigir la perla tapatía, a menos de que al Zapopan, Pablo Lemus, le cumplan su capricho, que al fina le den ese espacio y no el de diputado plurinominal y en cargado de las campañas de diputados de MC.
Esperemos que aquí sí lleguen a un acuerdo y que la familia política sea primero. No como en Morena que están todos divididos.