¡Hola estimados amigos! Si lo invitan a una elegante fiesta, ¿usted qué prefiere, ir acompañado de una bruja, con un grano peludo, dientes picados y manchados, despeinada y desaliñada? No verdad. Preferiría ir con una mujer muy elegante, de fino porte, un bonito vestido, sombrero y finamente maquillada.

Lo mismo aplica para las mujeres. ¿Le gustaría a usted acompañarse en una elegante celebración por todo un dandy? Un hombre elegante y finamente ataviado, en vez de un hombre sangrante con un hacha clavada en la cien y un ojo colgando. Si, ¿verdad?

Pues, este ejemplo, lo podemos trasladar a dos celebraciones cercanas en fecha. El Halloween y el Día de Muertos tradicional mexicano.

El Halloween, que se celebra el 31 de octubre,  era la fiesta de los druidas para agradecer por las cosechas, por los motivos que fueran, tornó a ser una celebración que exalta lo grotesco de las cosas.

Algo sucedió pues, nuestra inteligencia siempre busca la verdad, a nadie nos gusta que nos digan mentiras. Así, nuestra inteligencia también busca lo bello. Cuando elegimos pareja, no andamos siguiendo a la persona más fea para casarnos. Tratamos, a la medida de nuestras posibilidades, lo mejor que podamos encontrar.

Así, cuando elegimos lo feo para celebrar, algo en nuestra inteligencia y voluntad, parece trastornado. No es normal que aceptemos el horror como algo simpático o digno de hacerlo propio, al grado de disfrazarnos de ello. Desde nuestra más tierna infancia nos asustamos por monstruos. Si alguien llega con una máscara de horror, el niño se asusta. Sin embargo, con esto de la celebración del Halloween, es necesario que al niño, poco a poco se le haya inoculado el veneno del gusto por lo feo, lo grotesco y detestable.

No pasa así con la celebración tradicional del día de muertos en México, celebrada el 2 de noviembre. Si bien esta fiesta del recordatorio de nuestros seres queridos que se han ido, no es perfecta, pues es de humanos y errare humanum est, sí conserva muestras de ser más idónea que el Halloween.

En la celebración del Día de Muertos en México tradicionalmente nuestros antepasados desde la época prehispánica recordaban a sus seres queridos poniendo los alimentos que le gustaban en vida. Así, se tenía la creencia que en estos días regresaban y degustaban sus alimentos favoritos.

Con la conquista de América, en esta latitudes, esta celebración adquirió un carácter de lo que se llama altar de muertos. Éste, se adorna con lindas flores de cempasúchil. Manteles de colores y otros ornamentos. Son importantes las comidas favoritas del difunto a quien se le dedique el altar. No pueden faltar tampoco, algunos objetos que usó que recuerdan sus costumbres o gustos, etc.

Pero, lo que, en particular, ha llamado la atención del mundo, en esta celebración, son las catrinas. Estas se hicieron famosas con las litografías de José Guadalupe Posadas, en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX.

Luego, ya en este siglo 21 la moda de caracterizarse de Catrina, se hizo viral, como decimos hoy en día, alcanzando fama mundial con la película de Disney Pixa,r llamada Coco.

Así, esta celebración mexicana ha llegado a, prácticamente a todo el mundo. De alguna manera compitiendo con el Halloween. Ojalá llegue a opacarlo, pues, consideramos que la celebración mexicana del Día de Muertos,  y también, la celebración cristiana del día de Todos los Santos, promueven más la sana convivencia y dan un mensaje más bello, pues, exalta valores como la sociabilidad, la cultura, la familia y la búsqueda de la belleza. Así que, si pueden, este día de muertos vístanse como catrinas y catrines, que no todos los días se puede.