Agave y tequila
No sé si es mi percepción o una realidad, pero a pocos días de iniciar el evento deportivo a nivel mundial más importante, en una de las sedes en México, los ánimos no levantan, me refiero a la ciudad de Guadalajara, no sé qué pase en Monterrey y Ciudad de México.
Diversos factores tienen que ver, pero lo principal es la fría indiferencia de los tapatíos al evento deportivo, y no es casualidad, para el tapatío promedio, asistir a un encuentro se volvió una utopía económica debido al sistema de precios dinámicos de la FIFA y los abusos en la reventa legal e ilegal. Esto ha marginado a la afición local de su propio Estadio, enfriando el arraigo popular del evento.
A nivel operativo, la FIFA reportó un lleno garantizado tras agotarse los boletos individuales asignados a las primeras fases de venta en el Estadio Guadalajara, impulsados fuertemente por el duelo de la Selección Mexicana del 18 de junio. No obstante, este dato es engañoso para la vida interna de la ciudad. El grueso de las localidades fue adquirido por el mercado corporativo, paquetes internacionales de hospitalidad y agencias de viajes.
Otro factor importante es la falta de identidad, a pocos días del arranque, la decoración en espacios públicos y plazas turísticas es inusualmente escasa, dejando una sensación de que el Mundial es un negocio ajeno que ocurre a las afueras, y no una celebración comunitaria.
En el municipio de Zapopan, hay una diferencia, no hay que dejar de mencionar la obra de arte que hicieron las tejedoras de Etzatlán con una serie de piezas con las banderas y colores de las siete selecciones que jugarán en Guadalajara durante el Mundial, que se pueden apreciar en el andador 20 de Noviembre y bien vale la pena ir por la fotografía. De ahí en más, no hay más nada, si acaso algunas calcas en edificios altos, pero ya no recuerdo ni en cuáles están o qué dicen.
El descontento social se ha canalizado mediante protestas y actividades como la Cascarita Antimundialista. Colectivos locales reclaman que el gobierno subordinó la atención de servicios críticos, como la falla en el servicio del agua, pavimentación y el transporte público, en favor de las exigencias del organismo internacional.
No hay que olvidar que la ciudad arrastra un fuerte impacto tras los hechos violentos del pasado mes de febrero relacionados con el narcotráfico. La última Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Inegi exhibe niveles de preocupación que superan por mucho al interés por el balón.
Ahora vamos a un sector que debe ser el más preocupado, a menos de 10 días de que comience el mundial en Guadalajara, los hoteles de la ciudad muestran una realidad alarmante:ocupación al 30% diversos reportes de la industria reportan apenas una tercera parte de las habitaciones ocupadas a días del torneo, forzando a los hoteleros a rematar tarifas de último momento.
La Asociación de Hoteles y la Secretaría de Turismo ahora prevén un techo máximo del 75%, lejos del lleno total proyectado hace meses. Los precios de hospedaje, que inicialmente se triplicaron o alcanzaron costos históricos de hasta $34,000 pesos por noche, han sufrido caídas drásticas de hasta el 80% para intentar atraer huéspedes.
Guadalajara recibirá el Mundial con la infraestructura requerida por la FIFA, pero carecerá del ingrediente que hizo legendarias las sedes de 1970 y 1986: el alma y la calidez de su gente en las calles.
La Perla Tapatía vivirá este torneo no como una fiesta propia, sino como un espectáculo privado al que sólo le toca ver pasar de largo. Y no todo es malo, tendremos el Fan Festival, la verdadera democratización del Mundial 2026 para los tapatíos, en Plaza de la Liberación, se tendrá la transmisión gratuita de los 104 partidos del torneo en pantallas gigantes sin necesidad de boletos ni registros previos. Esto garantiza que cualquier ciudadano, sin importar su nivel de ingresos, forme parte de la máxima fiesta del futbol global, el espacio se ha diseñado para resaltar la identidad jalisciense con una zona gastronómica dedicada a los platillos típicos como tortas ahogadas y tacos.
La exposición masiva de artistas locales e internacionales de la talla de Alejandro Fernández y Maná en conciertos completamente gratuitos son la cereza del pastel.
Durante los 39 días que durará la copa, en el Fan Fest los tapatíos podrán compartir su pasión con aficionados de todo el mundo en un entorno que las autoridades ya blindan con operativos especiales de conectividad y seguridad, de modo entonces que, sí podremos habitar el mundial.




