
El Plan México de la cuarta transformación
Como hemos demostrado hasta ahora, podría decirse que el compromiso cívico se ha convertido en los últimos años en un Movimiento para la participación de los ciudadanos en la sociedad. Aunado a ello, no basta con trabajar únicamente en el establecimiento de instituciones y procesos democráticos. Estas instituciones y procesos democráticos deben ponerse a funcionar creando relaciones de gobernanza y corresponsabilidad con los ciudadanos.
El pasado sábado 20 de abril pude ser testigo de un gran acontecimiento que merece festejo para todas las personas que han hecho posible que nuestros buenos gobiernos sigan en “Movimiento”, en movimiento para seguir siendo Siempre Mejores. Y eso lo demostraron fuertemente los candidatos de Movimiento Ciudadano, Pablo Lemus por la gubernatura de Jalisco y Gerardo Quirino por la alcaldía municipal de Tlajomulco, también estuvieron junto con la compañía de nuestras y nuestros candidatos al Senado de la República y al Congreso Federal y Local.
En medio de una gran presencia de más de 15 mil ciudadanos que se unieron en la unidad deportiva de la colonia Chivabarrio en Tlajomulco de Zúñiga, pude analizar como la presencia y participación de los ciudadanos demuestra y comprueba que lo buenos gobiernos en Movimiento garantizan a los ciudadanos sus derechos y responsabilidades, incluido el derecho a participar en las decisiones que afectan el bienestar público.
Además, hay que reconocer que existe un alto valor democrático intrínseco que se manifiesta en el cómo la participación es un motor instrumental del cambio democrático, y una forma fundamental de empoderar a los ciudadanos. La participación política mejora a los ciudadanos y ayuda a integrarlos en la comunidad política.
Para garantizar que los buenos gobiernos en Movimiento realmente trabajen por el bien público se requiere una participación ciudadana informada, organizada, activa y pacífica. Por lo tanto, los ciudadanos deben comprender ideas sobre ciudadanía, política y gobierno. Necesitan conocimientos para tomar decisiones sobre opciones políticas y el uso adecuado de la autoridad, junto con habilidades para expresar sus preocupaciones, actuar colectivamente y responsabilizar a los funcionarios públicos, es decir, a todos los representantes electos, candidatos electorales, funcionarios públicos y líderes designados.
Por último, me gustaría agregar como aprendizaje, que el núcleo de la democracia participativa es que los intereses y necesidades de los ciudadanos deben ser el centro de todo proceso de toma de decisiones políticas en todos los niveles de gobernanza. Los procesos participativos permiten exactamente eso: brindar a los ciudadanos la posibilidad de participar en la toma de decisiones y proporcionar el impulso para el cambio en Movimiento.