Tortas para los tragones
México: del milagro a la estructura
En este Mundial la participación de la Selección Mexicana fue distinta, antes la esperanza emergía del anhelo del triunfo producto de un milagro, más que por capacidades técnicas. Ahora, la selección ganó con autoridad cuatro partidos, (fase inicial y dieciseisavos), sin goles en contra. Demostró recurso técnico e idea de juego colectivo.
Nos quedamos con la forma en que se le jugó a Inglaterra, con autoridad y pese al marcador adverso, hubo los recursos para descontar el marcador, por momentos saboreamos ser casi los verdugos. México quedó entre las 10 mejores selecciones del mundo, (la número 9), no es menor ni golpe de suerte.
Pero lo trascendente, es que en este Mundial 2026, se sembró una semilla, (citando al jugador Erik Lira). Una semilla que conjuga al Fútbol tequila y al Código de la Cultura; el primero es un estilo de juego con el que identifican al director técnico, Javier El Vasco Aguirre, estilo que que le permitió llevar al modesto equipo de Osasuna, a disputar una final de la Copa del Rey, que perdió ante Betis en 2005; escuadra con la que también disputaron la Copadel UEFA y fueron equipo revelación de la Liga en la temporada 2005-2006.
En años más recientes, Aguirre llevó al Mallorca a la final de la Copa del Rey 2024 mediante una estrategia basada en la solidez defensiva, el contragolpe y un alto nivel de efectividad física y mental, fue cuando a su estrategia se le bautizó como: Fútbol Tequila. El equipo avanzó superando a rivales de jerarquía económica y deportiva. Venció en la semifinal al Real Sociedad y cayó en la final ante el Athletic, en la tanda de penales después de mantener el marcador 1-1.
Analistas deportivos desglosaron lo que podría ser la estructura del Fútbol tequila, identificando cuatro elementos: Nace de la necesidad, no de la abundancia; el arte de saber sufrir, (bloque bajo); desmitificación de la presión, (efecto barrio); conexión y carisma, donde influye el carácter de El Vasco Aguirre.
Pero se suma otro ingrediente: En el Mundial, se vió al estratega azteca portar el libro: El Código de la Cultura: Cuando las arañas tejen juntas pueden atar a un León, de Daniel Coyle.
El libro escrito por el periodista e investigador Daniel Coyle,es una de las obras más influyentes sobre la construcción de equipos de alto desempeño. A diferencia de otros libros que se centran en liderazgo, motivación o productividad, Coyle responde una pregunta distinta: ¿Qué hace que un grupo de personas comunes logren resultados extraordinarios de forma consistente?.
Para responder, estudió durante cuatro años organizaciones consideradas excepcionalmente exitosas: fuerzas especiales militares, empresas tecnológicas, equipos deportivos, escuelas, hospitales, estudios creativos y organizaciones sociales. Descubrió que, aunque pertenecen a sectores completamente distintos, todas comparten un mismo patrón cultural.
El autor explica que el éxito en equipo depende de tres habilidades que cualquier organización puede desarrollar deliberadamente: Construir seguridad, Compartir vulnerabilidad y, sobre todo, crear propósito.
Su conclusión es contundente: La cultura no surge por accidente. Se construye mediante pequeñas conductas repetidas diariamente.
La historia de David contra Goliat, es combustible para estas ideas; por esa razón cada Mundial, surgen héroes como Cabo Verde y su portero Vozinha.
En esa óptica, el Mundial es más que la eterna lucha por un balón, es espejo de la vida cotidiana, del esfuerzo y de la recompensa. Si lo queremos ver, entonces trae aprendizaje.
Continúa el proceso de la Selección, ahora con Rafa Márquez que tiene el reto de llevarla al siguiente nivel rumbo al 2030, ¿Y sí sí?.




