Una presidenta científica, una ciencia para México
El Congreso de la Ciudad de México hizo un llamado a las 16 alcaldías para que implementen acciones para eliminar los estereotipos de género, incluidos talleres sobre diferentes oficios y labores del hogar donde puedan participar mujeres y hombres en roles diferentes a los tradicionalmente asignados.
Curso de plomería, mecánica y electricidad dirigidos a las mujeres, mientras que los de cocina y tareas de cuidados serán destinados a los hombres.
Todo esto con el fin, según la diputada Martha Ávila de Morena, de impulsar un cambio cultural orientado a la supresión de la división sexual del trabajo.
Suena bien que nos instruyan en labores que la sociedad ha impuesto a cada género, pero no creo que eso sea suficiente para cambiar de mentalidad y eliminar las desigualdades.
La novena encuesta de percepción ciudadana sobre calidad de vida 2024, del Observatorio Ciudadano Jalisco Cómo Vamos, en el apartado de género y cuidados, muestra que los estereotipos de las mujeres, se cumplen con una marcada diferencia con la participación de los hombres en las mismas actividades.
En los quehaceres por ejemplo hacer de comer participan 65.3% mujeres, 10.6% hombres y 23.8% ambos. Hacer el aseo 51.1% mujeres, 10.4% hombres y 38.2% ambos.
Administrar el dinero 43.5% mujeres, 20.1% hombres y 36.2% los dos por igual, cuidar y educar a los niños 31.7% mujeres, 4.0% hombres y 26.8% ambos.
Cuidar enfermos y adultos mayores 18.3% mujeres, 5.0% hombres, 13.9% los dos por igual. Proveer el dinero 42.3% hombres, 15.7% mujeres y 41.8% los dos por igual.
Si bien los hombres son los que principalmente sostienen un hogar, en caso de que la mujer aporte la misma cantidad o más, siguen siendo las que mayor tiempo dedican a las labores de cuidado después del trabajo remunerado.
Implementar acciones contra los estereotipos de género, requiere una perspectiva transversal como incentivos fiscales para emplear mujeres, educación no sexista, protocolos contra la violencia, y atender las distintas formas de discriminación que potencian desigualdades. Es necesario mencionar que la construcción de relaciones igualitarias en la vida diaria con roles más equilibrados, al margen de lo que hagan los gobiernos, es tarea de todas y todos.




