
Genio y figura
Después del crimen proditorio de Jesús Rivera Rojas, líder de los propietarios de bares y discotecas de la Costera de Acapulco, se levantaron nuevamente las voces de la sociedad civil para pedir a las autoridades una acción eficaz para detener la intimidación constante que sufren de parte del crimen organizado cotidianamente.
Protestaron no solamente propietarios de centros de diversión de la costera, uno de los principales atractivos turísticos del puerto, sino TODOS los propietarios de esa categoría de establecimientos, y de todos los niveles.
A ellos se sumaron locatarios de los mercados y muchos propietarios de pequeños negocios de artesanías para denunciar que igualmente son víctimas de la extorsión de las bandas criminales a través de la nefasta práctica del cobro de pido.
En Acapulco me reportaron el domingo por la noche que mataron a empresario que denunció corrupción en el gobierno.
La elección interna de Morena en Guerrero, celebrada el pasado fin de semana y considerada un fracaso por los mismos consejeros estatales de ese partido, también distrajeron la atención de las fuerzas del orden y la inseguridad en Acapulco.
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