Celebra Demetrio Bilbatúa el Ariel de Oro: dediqué mi vida a esto
GUADALAJARA, Jal., 8 de septiembre de 2026.- Escuchar decenas de respuestas negativas y argumentos que ponían en duda su capacidad, lejos de frenar a María Vargas, se convirtieron en el motor para consolidar lo que hoy describe como un sueño hecho realidad: la corona de Miss Universe Mexico 2026.
En entrevista para Quadratín Jalisco, la recién coronada soberana compartió los claroscuros de su travesía en las plataformas de belleza y cómo ha asumido la responsabilidad de portar un título que, más allá del peso físico, conlleva una profunda carga moral ante la opinión pública.
"Ha sido un proceso de escuchar bastantes no, de escuchar motivos del porqué no se puede, del porqué para mí no, del porqué María no lo va a lograr, que mi pasarela no es suficiente, que mi imagen no es suficiente. Ha sido un proceso en el cual me ha tocado creer en mí misma", confesó Vargas, visiblemente conmovida al recordar los obstáculos superados antes de recibir la corona de manos de la actual Miss Universe, Fátima Bosch.
Para la representante de Jalisco y ahora de México, la banda y la corona no definen su esencia. Aseguró que el verdadero valor de su reinado radica en el mensaje y la autenticidad que proyecta en cada espacio público, consciente del impacto que sus palabras pueden generar en la sociedad actual.
"Lo que pesa es lo que tienes que aportar, lo que pesa es el mensaje que quieres transmitir. Creo que si me quitaras la corona y la banda, yo hablaría exactamente de lo mismo", apuntó, al tiempo que reflexionó sobre las lecciones de civismo y respeto que ha asimilado en sus primeros días como reina de belleza.

“Bueno yo creo que lo que más rescato de esto es el compromiso que hay con las personas, cómo se puede malinterpretar algo en cuestión de segundos, eso es una responsabilidad muy grande en el que cuando eres tan auténtico, vas viviendo solo como eres, vas haciendo las cosas como tú crees que es positivo, como tú crees que está padre, y no siempre es así”.
Con la mira puesta en el certamen internacional que se celebrará en Puerto Rico, donde buscará el histórico back-to-back el próximo martes 24 de noviembre, la jalisciense prefiere no construir expectativas, sino enfocarse en el trabajo diario y la disciplina.
Recordó con emoción su genuina reacción al ganar la etapa nacional en Los Cabos y visualiza un escenario similar en el Caribe.
"Lo visualizo así, como un sueño, como algo que mi alma anhela, pero sobre todo como algo que he trabajado cada día. Quiero que no se quede absolutamente nada de mí. Voy a dejar todo en la cancha, voy a dejar todo en el escenario, para que nos sintamos orgullosos de mi participación. Y si no nos sentimos, por lo menos dejarlo yo todo ahí y venirme satisfecha a México, evidentemente con esa corona y el back-to-back.", afirmó con determinación.
Finalmente, María Vargas envió un mensaje contundente a las niñas y jóvenes que hoy la ven como un referente de superación, pidiéndoles que mantengan una perspectiva realista sobre su figura.
"Les daría el mensaje de que sí me vean, pero que no se tatúen mi vida. Soy un ser humano más, soy una persona que comete errores... rescaten de mí lo que les funcione y lo que no, lo desechen, no me juzguen, no me encapsulen", concluyó la soberana, quien además adelantó sus planes de continuar su faceta como escritora y empresaria una vez que concluya su participación en las pasarelas internacionales.




