¡Regresan los gigantes del mar a San Blas en Riviera Nayarit! 

Esta temporada invernal es casi necesario aprovechar la presencia de ballenas y de Tiburón Ballena en nuestras costas, y la recomendación es hacerlo, embarcando en el ya mítico muelle de San Blas, el destino de playa más cercano a Guadalajara.

Las ballenas arriban en esta temporada para aparearse y tener sus crías. Sus soplos, auténticos penachos de agua que pueden verse a gran distancia, delatan su presencia y los capitanes de lanchas turísticas, siempre atentos y bien preparados dan con ellas para deleite de los turistas de todas las edades.

Una viajera norteamericana luego de retornar al muelle de San Blas, con una amplia sonrisa de satisfacción, resumió esta vivencia de una manera perfecta.

“Esta es una experiencia que debe ser vivida alguna vez en la vida”. Y es que convivir con estas enormes criaturas del mar que son nuestras compañeras en el planeta desde hace varias centurias, en verdad tonifica el espíritu. 

Las ballenas nos devuelven la sensación de pertenencia a la naturaleza y nos reubican en la escala que nos toca en la vida planetaria.

Además, en muchas ocasiones nos regalan piruetas en el aire, sobre todo los juguetones ballenatos recién nacidos, y muchas veces asoman sus enormes cabezas para compartir una mirada con nosotros desde la perspectiva del elemento agua hasta el elemento tierra.

La destreza de los prestadores de servicios hace que, por regla general, los viajeros regresen muy satisfechos, al avistar al menos una, y en ocasiones muchas ballenas jorobadas que nadan con placidez en estas aguas mexicanas.

Ellas regresan de un largo viaje desde el Océano ártico y retornan a su lugar de nacimiento para reproducirse en un ciclo que para nosotros en un auténtico regalo.

Mucho más escurridizos son otros gigantes de las aguas, que también pululan por estos mares, los tiburones ballena.

Es verdad que el solo nombre resulta aterrador, y sí, éstos son parientes de otros escualos, que en muy pocas especies llegan a ser peligrosos para el ser humano.

Pero el Tiburón ballena es completamente inofensivo para nuestra especie, a pesar de sus dimensiones colosales, mide unos 10 metros de largo y puede pesar más de 15 toneladas.

A pesar de que en sus fauces podría entrar una foca entera, su dieta incluye solamente animales pequeños, porque carece de dientes y se nutre al filtrar el agua y retener el alimento en una especie de peine en sus branquias. Se alimenta de plancton, algas, krill y de pequeños crustáceos y peces.

La comparación de tamaño es muy desfavorable para el ser humano, un buzo apenas alcanza la dimensión de la aleta caudal del tiburón ballena, pero puede nadar sin peligro al lado de este gigante de los mares, que visita las aguas de San Blas para beneplácito del turista.

Avistar tiburones ballena es más difícil ya que no tienen un itinerario fijo y tampoco cuentan con un mecanismo de localización, como las ballenas, pero la experiencia de los marineros de San Blas puede dar con ellos y darle una experiencia de altísima grandeza a los paseantes.

En estas vacaciones de fin de año, considera a San Blas como destino, ya que es la playa más cercana a Guadalajara, a sólo tres horas de distancia, siempre por autopista, con condiciones de seguridad muy altas.

Y una vez en el histórico puerto, la contratación de un paseo para el avistamiento de los gigantes de los mares, es casi obligada.

Las salidas se pueden contactar en el muelle de San Blas, en el melle La Garita, o a través del auxilio de la página oficial del destino www.sanblasrivieranayarit.com, en las que varios prestadores anuncian sus servicios.

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