GUADALAJARA, Jal., 18 de febrero de 2020.-Por primera vez en la Universidad de Guadalajara, existe un alumno cursando la carrera de Medicina con calificaciones de excelencia, pero que no sabe leer ni escribir, y es que debido al Síndrome de Asperger con el que vive y su dislexia, Andrés González no tiene habilidad en los trazos, pero destaca su amplio conocimiento en sus materias.

Su madre, Irene Macías explica que el sistema educativo debe adaptarse a los diferentes modos de aprender y a una verdadera inclusión.

“Y qué están haciendo para la discapacidad psicosocial, nada, y qué se conoce aparte de una discapacidad, que ha sido todo un reto la lecto escritura, todo mundo cree, que todo mundo la puede adquirir, sin embargo el 2 por ciento de la población padece dislexia, un gran porcentaje de personas que dejan la escuela en edad temprana es porque no lograron lo que es leer y escribir, ¿qué pasaba?, que te lo quieren reprobar en la primaria, fue una lucha, porque yo a ellos los veía brillantes.”

Irene Macías relató que tuvo que salir peleada casi con todos los maestros, directores, otros padres y su propia familia por defender los derechos de sus hijos, porque descubrió a través de ellos que no todo el conocimiento se mide a través de lo que se lee o escribe y mucho menos en los exámenes.

Sus dos hijos, Andrés y Juan Pablo, ambos con Asperger, participaron en los “Diálogos para la Inclusión Educativa” enfocada en este tipo de estudiantes, donde dieron a conocer que en preparatorias como la 4 y la 2 así como a través de UdeG Virtual, equipos multidisciplinarios se han dado a la tarea de ofrecer opciones para que estos jóvenes concluyan su educación media superior, toda vez que es su derecho.

Tanto Andrés como Juan Pablo, describieron, con esa sinceridad asperger que los caracteriza, que no fueron pocos los retos que enfrentaron, desde el bullying que sufrieron en algunas etapas hasta la falta de comprensión de profesores quienes los querían obligar a aprender del modo común y a socializar conforme lo establecen las normas.