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CIUDAD DE MÉXICO, 30 de agosto de 2018.- Con el acuerdo de libre comercio alcanzado con Estados Unidos se tendrán “efectos colaterales” en varias industrias de México, sobre todo en la automotriz con la regla de origen, anunciada recientemente, afirmó el director general de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores (ANIERM), Enrique Zavala Gallegos.
Señaló que ambos países aceptaron que los vehículos ensamblados en la región deberán tener 75 por ciento de componentes hechos en las naciones del tratado y el 25 por ciento restante puede ser de cualquier otra parte del mundo.
Además, Estados Unidos y México establecieron que 40 por ciento de los autos ligeros y 45 por ciento de las Pick Ups deben contener componentes producidos por empleados que reciban un salario igual o mayor a 16 dólares la hora.
Zavala Gallegos aclaró que si bien Estados Unidos cumple con ese último requisito, México no lo hace, porque el salario promedio es de 3.5 dólares.
Aunado a ello, el también vicepresidente Ejecutivo de la ANIERM dijo que la medida también podría traer un incremento en los costos de producción y obligará a algunas líneas de fabricación migrar al país vecino del norte.
“Sí vamos a ver efectos colaterales, pero era mejor tener esto a no tener un tratado (…) que venía persiguiéndose desde mayo”, manifestó al participar en la conferencia “Un nuevo TLCAN, revolución comercial del Siglo XXI”, realizada por la Escuela Bancaria y Comercial (EBC).
“Es preferible el tratado, con todas las deficiencias que tenemos, a no tener un tratado, porque se perdería lo ganado, como en la industria automotriz”, insistió.
A su vez, la directora de Comercio Internacional y Aduanas de KPMG, Berenice Egure, coincidió en que el mayor impacto al sector automotriz se tenderá en los costos de la producción y cumplir con los 16 dólares de salario, lo cual tendrá un impacto directo en el precio de las unidades.
Además, acotó, el sector demandará mano de obra especializada para el ensamble de los autos, y “aunque habrá un impacto económico y un periodo de transición, las empresas se van a ver obligadas a diversificar y buscar nuevos destinos para los vehículos”.
Pese a los acuerdos bilaterales logrados, tras semanas de negociación, Zavala Gallegos reconoció que se coincidió en terminar rápido y llegar a un acuerdo en principio según los tiempos políticos, aunque las reglas serán definidas por la decisión de Canadá.
“Hoy existe estabilidad. Hay seguridad de que van a seguir llegando inversiones a México. Hay momentos en que tenemos que tomar medidas difíciles y este fue uno de ellos. No fue lo mejor, pero sí una buena decisión”, reiteró.