Inversión extranjera, a escrutinio de riesgo nacional con nueva reforma
GUADALAJARA, Jal., 27 de febrero de 2026.- Especialistas del Centro Universitario de Ciencias Económico y Administrativas (Cucea) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) señalaron que la reforma laboral que reduce la jornada semanal de 48 a 40 horas podría impactar principalmente a las personas que trabajan en la informalidad.
El investigador y colaborador de la Plataforma Economía de Jalisco, Moisés Alejandro Alarcón Osuna, explicó que quienes no cuentan con contrato formal o prestaciones laborales enfrentarán mayores dificultades para ajustarse a los nuevos horarios.
“Es decir, que no tengan un contrato de ley o que no tengan algunas prestaciones laborales. Un número estimado en cinco millones 800 mil personas (de las personas que están en la informalidad). Y, finalmente, a quienes tienen empleo informal en empresas informales, que suman tres millones 600 mil personas”.
Detalló que alrededor de 23 millones de personas con empleos formales podrían adaptarse con mayor facilidad; sin embargo, sectores como el manufacturero, la construcción, el comercio al por menor y el sector primario —agricultura, minería y ganadería— deberán replantear sus dinámicas, ya que muchas de estas actividades están sujetas a estándares de exportación y actualmente superan las 41 horas semanales.
El profesor y colaborador de la Plataforma Economía de Jalisco, Jorge José Luis Reynoso, subrayó que la formalidad incide directamente en la productividad y estabilidad laboral.
“En términos de productividad, se ha observado que las empresas con todos los trabajadores asalariados son las más productivas, y de ahí va disminuyendo su nivel de productividad; en este sentido, es importante que hagamos el análisis en términos de productividad”, dijo.
Por su parte, la investigadora del Departamento de Recursos Humanos del Cucea, Alexandra Valadez Jiménez, señaló que el debate no debe centrarse únicamente en productividad, sino también en el impacto en la salud física y mental de las personas trabajadoras.
“La lógica es que trabajamos mucho, ganamos mucho y producimos más, pero realmente no es así. Entonces, la producción genera un detrimento que, al final, impacta a las personas porque somos seres biológicos y comienza la fatiga cognitiva, salud física y mental”, precisó.
Añadió que la reforma representa una oportunidad para impulsar un cambio cultural en torno al trabajo, el tiempo libre y la calidad de vida, lo que podría contribuir a revertir tendencias como enfermedades crónico-degenerativas, trastornos mentales y adicciones.
“Desde las organizaciones se pueden implementar algunas cuestiones que minimicen o faciliten el trabajo que ya existe, por ejemplo, en los procesos se puede emplear la inteligencia artificial, la capacitación y muchas otras herramientas que, evidentemente, necesitan un cambio cultural muy grande que incluyan este tipo de prácticas”.
Finalmente, la directora de la Plataforma Economía de Jalisco, Luz Orieta Rodríguez González, invitó a la comunidad universitaria y al público en general a consultar los análisis y productos generados por esta iniciativa para comprender mejor los fenómenos económicos actuales.




