GUADALAJARA, Jal., 04 de agosto de 2020.- Un día como hoy pero de 1999, la Selección Mexicana comandada por Manuel Lapuente levantó uno de los títulos que está en la mente de todos los aficionados y en un sitio especial en la historia: la Copa FIFA Confederaciones, jugada en territorio mexicano.

Con un equipo de gran clase, encabezados por Jorge Campos, Claudio Suárez, Alberto García Aspe y Cuauhtémoc Blanco, los verdes se instalaron en la Final del certamen ante el combinado brasileño dirigido por Wanderley Luxemburgo y que entre sus filas, contaba nada más y nada menos que con Ronaldinho, quien iniciaba su carrera.

El certamen fue dividido en dos grupos: el conformado por México, Arabia Saudita, Egipto y Bolivia, teniendo como sede el Coloso de Santa Úrsula, mientras que el Scratch Du Oro compartió sector con Estados Unidos, Alemania y Nueva Zelanda y su casa fue el Monumental Estadio Jalisco.

El TRI pasó la primera fase con dos victorias (vs Arabia Saudita 5-1 y Bolivia 1-0) y un empate (Egipto 2-2), culminando como primer lugar con siete unidades, ocho goles a favor y tres en contra. Por su parte los cariocas no tuvieron problemas ya que libraron el primer escollo con tres victorias (4-0 vs Alemania, 1-0 vs Estados Unidos y 2-0 vs Nueva Zelanda). Así con nueve puntos, siete goles a favor y su  meta imbatida, se instaló en la siguiente ronda.

Los verdes se encontraron con Estados Unidos en semifinales, partido en el que fue necesario llegar hasta los tiempos extra, hasta que Cuauhtémoc Blanco, en una serie de rebotes dentro del área, se encuentra el esférico y la manda al fondo para colocarse como finalista.

En la otra llave Brasil dio cuenta de Arabia Saudita sobre la grama del Jalisco, bajo un torrencial aguacero al son de 8-2, maravillando a la afición tapatía con su magia y excelso futbol, lo que le abrió la puerta al partido por el cetro.

El Estadio Azteca lució pletórico para presenciar el choque entre ambas selecciones y a la espera de que el cuadro nacional consiguiera la anhelada victoria, lo que la final ocurrió en un espectacular 4-3. Miguel Zepeda fue el encargado de dirigir el camino, en un disparo sobre los linderos del área que el guardameta Dida dudó en tomarlo y terminó por incrustarse en su arco, haciendo explotar a la afición en júbilo a los 13´.

José Manuel Abundis acrecentó la ventaja en un disparo raso que venció la estirada del arquero para el 2-0 al 28´ y Serginho descontó por la vía penal al 43´. Así se fueron al descanso. La parte complementaria arrancó de forma explosiva, pues los distinguidos visitantes empataron el marcador por medio de Roni a los 47´de tiempo corrido.

Al 51´, el canterano del Atlas, Miguel Zepeda le devuelve la ventaja a los suyos en un balón que Abundis no alcanza a controlar y en el rebote, Zepeda dispara de derecha, dejando a Dida parado pidiendo un fuera de lugar que jamás existió.

A los 62´, Rafael Márquez aprovecha el desconcierto de la Verdeamarelha e inicia el contragolpe por izquierda, cruza medio campo y hace el cambio de juego a los dominios del Cuauh, quien condujo el esférico y una vez dentro del área recorta con derecha al defensor para definir con la zurda.

Un minuto después, Ze Roberto recorta distancia; sin embargo, no hubo tiempo para más y con el silbatazo del nazareno sueco Anders Frisk, el nombre de México retumbó a nivel internacional por la obtención de la copa.