Enchila Chile a México
GUADALAJARA, Jal., 30 de mayo de 2026.- París Saint Germain ha hecho historia, al convertirse este sábado en bicampeón de Europa. El conjunto francés conquistó la segunda Champions League de su vida, al superar en penales al Arsenal de Inglaterra, en un partido sufrido y bien trabajado, que tuvo que definirse desde el manchón penal (4-3), luego del empate 1-1 en los 90 minutos del tiempo regular y los 30 del adicional.
La cancha del Puskas Arena, en Budapest, Hungría, se vestía de gala para recibir la Final del torneo de clubes más importante del planeta. El actual campeón, PSG, quería repetir la hazaña del año pasado y conquistar su segunda Orejona. El conjunto de Londres, por su parte, soñaba con su primer título de este certamen.
Recién iniciaba el encuentro, cuando la fortuna sonrió a los británicos. Marquinhos intentó despejar y la pelota pegó en Leandro Trossard. El rebote permitió la escapada de Kai Havertz. El alemán escapó a toda velocidad. Entró al área por el costado izquierdo. No tenía el mejor ángulo, pero soltó un disparo potente, que superó al guardameta. Las redes se movieron apenas al minuto 5. Fue el 1-0 del Arsenal.
Con el estilo de juego que ya se le conoce, el cuadro de Londres intentó que al partido no le pasara nada. Las emociones fueron escasas y el partido se llenó de tensión. No era para menos: en juego estaba el título más importante del mundo a nivel de clubes. En la segunda parte, fue el PSG quien intentó abrir el encuentro.
Se jugaba el minuto 61, cuando Cristhian Mosquera cometió dentro del área una falta sobre Khvicha Kvaratskhelia. El árbitro de inmediato señaló el manchón penal. El futbolista del Arsenal se salvó de ser expulsado, pues ya tenía una tarjeta amarilla, pero el silbante decidió no mostrarle una segunda, que habría complicado aún más el panorama para su equipo.
Así, fue al ’64, cuando Ousmane Dembelé se paró frente al esférico con una enorme presión sobre sus hombres. Pero el Balón de Oro no tembló ante la responsabilidad. Cobró con pierna derecha, cruzado, potente y raso. Engañó por completo al guardameta, que se tendió hacia el otro costado. Las redes se movieron con el 1-1. La afición parisina explotó en Budapest.
El PSG ya era mejor sobre el terreno de juego. Sintió que era su momento. Se lanzó al frente. En un contragolpe, Khvicha Kvaratskhelia escapó por el costado izquierdo. Pisó a fondo el acelerador. Dentro del área, soltó un disparo. Myles Lewis-Skelly estiró milagrosamente la pierna. Alcanzó a desviar. Pegó en el poste y se fue del campo. Se salvó el conjunto británico, al ’76.
La escuadra parisina tuvo una más, cerca de finalizar el tiempo regular. Vitinha prendió desde la orilla del área un balón retrasado. El balón tomó una enorme curva. Superó al guardameta, pero pasó a centímetros del travesaño. El grito de gol se quedó ahogado en las gargantas de miles de seguidores del conjunto francés, al ’88.
El tiempo regular se diluyó sin que el marcador se pudiera alterar. La Final de la Champions League se fue al tiempo extra. En los dos lapsos adicionales de 15 minutos hubo emociones, pero también fue notorio el cansancio de dos equipos que se encontraban en el último encuentro de su temporada. Los 30 adicionales se fueron sin que llegara el gol que definiera al campeón. Tuvo que decidirse todo en penales.
El drama de la deficit desde el manchón comenzó con goles consecutivos de Gonçalo Ramos y Desiré Doué por el PSG y de Viktor Gyökeres, por el Arsenal. Vendría Eberechi Eze en el segundo penal del conjunto británico. Se vio nervioso e indeciso, hizo una pequeña pausa antes de patear, el portero no se venció. Entonces, cruzó su disparo. Demasiado. Se fue por un lado.
Ahora el cuadro francés tenía todo a su favor, pero enseguida vino Nuno Mendes al manchón. Pateó de zurda, cruzado, potente, pero a media altura. Grave error. David Raya se tendió y desvió. El conjunto británico tenía nuevamente vida. Entonces, anotaron en ese orden Declan Rice, Achraf Hakimi, Gabriel Martinelli y Lucas Beraldo.
Ganaba el PSG por 4-3 y Arsenal tenía que marcar para enviar la tanda a muerte súbita. Entonces, Gabriel Magalhaes se paró frente al balón para cobrar el último turno. Cobró de zurda, muy potente. Pero le pegó muy abajó. La redonda se fue por encima del travesaño. Así, sentenció a su equipo y le dio el título al París Saint Germain, que ahora es bicampeón de Europa.




