GUADALAJARA, Jal,. 12 de junio de 2021.- Julio César Chávez estuvo por unos momentos de visita en el Centro tapatío para dar a conocer los últimos detalles de su pelea de exhibición definitiva frente a Héctor Macho Camacho Jr.

Entre la multitud de aficionados que presenciaron la rueda de prensa, se encontraban los hermanos Ríos Candelas, quienes se dedican a la venta de Mazapán y son amantes del deporte de los puños desde hace 30 años y en particular, de las hazañas de Chávez González.

La señora María de la Luz acompañaba a su hermano que se encuentra en silla de ruedas a la Plaza Universidad, con la esperanza de acercarse al Gran Campeón y retratarse con su ídolo de siempre.

Los minutos transcurrieron y cuando la conferencia culminó, se acercaron lo más que pudieron por la zona donde pasaría Julio César, le hablaron y Chávez al verlos, no dudó en tomarse la fotografía.

El momento fue tan emotivo para ambos aficionados, que no aguantaron más y frente a todos, rompieron en llanto de la emoción, pues no podían creer lo que acababan de vivir y más por el trato humano que les dio.

“Sí, sí. Me siento muy feliz. Desde que nos enteramos que iba a estar aquí, me vine con mi hermano. A nosotros nos encanta el box. Se portó a toda madre”, expresó María de la Luz, todavía con el sentimiento a flor de piel.

Al igual que ella, su hermano Esteban no podía contener las lágrimas y como pudo, señaló sentirse sumamente contento por lo vivido, a lo que todavía no daba crédito.

“Me siento muy contento, emocionado. Todavía no lo puedo creer. Me siento muy feliz. Me tomó la mano y me abrazó. Lo quería ver”, contó con un nudo en la garganta.

En su paso por tierras jaliscienses, Julio César Chávez dejó una semilla de su humildad en esta pareja de hermanos, el cual seguramente a Julio se le olvide, pero María y Esteban, nunca lo van a olvidar.