GUADALAJARA, Jal., 02 de noviembre de 2021. La escritora Laura Miranda se encuentra con la promoción de su más reciente libro que lleva por nombre Las Otras Verdades, siendo esta su cuarta obra bajo el sello VR Editoras y en donde aborda la historia de Isabella, la hija de Gina Rivera que se conoce en el libro Volver a Mí.

En entrevista para Quadratín Jalisco desde Argentina, Laura platicó de las reflexiones de los personajes que enriquecen la trama y dialogan múltiples puntos de vista sobre la maternidad.

“Mira te comento que en mi vida adulta hubo un hecho muy significativo que fue la muerte de una amiga en dos meses. Y esto te coloca dentro de una gran disyuntiva en donde se tiene que vivir en el ahora y disfrutarlo como una misión, como un propósito, para que todo tenga un sentido, o te hace caer en la trampa del tiempo, que es el ayer o de mañana. Y aquí me di cuenta de que no somos los dueños del tiempo, pero tampoco tenía mucho sentido planear a largo plazo y la pandemia me dio la razón”.

En Las Otras Verdades, Laura muestra un título fuerte desde la convivencia y desde el lugar que damos al otro en nuestras vidas. “Aquí te puedo comentar que no creo en la felicidad absoluta ni en el positivismo absoluto.
La vida es la convivencia de ambas cosas y el secreto es el equilibrio, aprender a convivir y a no sentirse mal cuando una disfruta en un contexto triste, estamos hechos de eso y me considero una persona positiva, no optimista, porque eso es otra cosa. Y no van a cambiar, pero sí creo que uno puede quedarse con lo mejor de lo peor de cada una de las personas”, señaló.

Dentro de la historia se conoce a Isabella, una joven de veintisiete años que atraviesa una diferencia decisiva con su pareja; él quiere tener hijos y ella no. Cuando a Isabella le ofrecen un puesto en una reconocida revista en Nueva York, acepta el desafío, ya que además necesita espacio y tiempo para pensar.

Él, para no verla partir, decide irse a Buenos Aires y así cada uno en un extremo del continente, reflexionan sobre sus diferencias y no dejan de extrañarse.

Mientras Isabella está en Nueva York, conoce a Maricruz, una adolescente cuya madre padece una enfermedad terminal y con la que construye un vínculo muy fuerte. “La vida tiene otros planes y hay que dejarlos ser. Lo que no significa que sean buenos ni malos, sino que son otros, nada más que eso. Pero los seres humanos tenemos la particularidad de creer que sabemos qué es lo bueno para nosotros y para el otro”, compartió Laura a la historia de libro.

“Me parecía que era un tema que necesita visibilización. Cuando una mujer dice que está embaraza todos la felicitan y se alegran, y está bien que así sea, no hay ningún juicio de valor sobre eso porque hay como un mandato instalado. Pero cuando otra dice que no quiere tener hijos, que no le gustaría tener hijos o que no le gustaría verse criándolos, hay un cuestionamiento y un prejuicio, como si no fuera posible que alguien mantuviera una convicción de esa naturaleza para siempre”, agregó Miranda.

Dentro de los libros de Laura sin duda que se tiene una tendencia que busca trasladar el sentimiento de los personajes a los lectores. “Sin duda que busco eso, y es mi propósito, lograr que se reflexione y se viva mejor. La misión de todas mis novelas es que el que lee, viva mejor y lo disfrute y se haga preguntas que antes no se había hecho o encuentre respuestas que andaba buscando”, finalizó.