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GUADALAJARA, Jal., 30 de noviembre de 2025.- Desde la crisis humanitaria de Palestina hasta la pedagogía patriarcal que sigue convirtiendo a las mujeres en objeto y ganando miles de millones de dólares con ello, fueron las temáticas que abordaron Rita Segato, Olimpia Coral y Susana Harp en la cátedra Democracia y Crisis Civilizatoria en el marco de la Feria Internacional del Libro 2025.
La escritora, antropóloga y activista feminista Rita Segato advirtió que lo íntimo se vuelve político y un crimen de poder cuando se trata de violencia contra las mujeres.
“Ninguna revolución llegó a destino, ni una sola, ni desde la francesa que terminó en tres reinados, todas derrocaron lo que había antes pero no construyeron un nuevo rumbo histórico, porque ninguna de ellas tocó la base de todas las formas de desigualdad y de todas las formas de injusticias de todos los poderes, porque prevalece un orden de poder que es el patriarcado”.
Explicó el concepto de la Ficción jurídica con ejemplos como el de Palestina donde prevalece el poder de la muerte y existe un espectáculo de genocidio sin pudor.
Por su parte, Olimpia Coral Melo, quien es conocida por impulsar la Ley Olimpia que castiga la violencia digital contra las mujeres manifestó su preocupación y abrió el debate, dio ejemplos y números de como una visión de patriarcado en el mundo digital ha deshumanizado los contenidos, ha generado desigualdad y pudiera generar más de 12 mil millones de dólares por la monetización de contenidos que convierten a las mujeres en objetos.
“Porque las páginas a las que mal llamamos páginas porno tienen un 90 por ciento de contenidos que primero cosifican, dominan y crean la masculinidad por medio del placer de la dominación de la mujer, y en segundo lugar tienen un algoritmo patriarcal que genera ganancias, este sistema de datos gana mil millones de dólares en los últimos tres años, ni 14 países del mundo ganan mil millones de dólares al año”.
Reflexionando sobre lo que significó la Ley Olimpia, dijo que cambiar las leyes no debería significar meter más personas a la cárcel, sino modificar conciencias y que no exista una sola víctima más, sin embargo, estamos muy lejos de ello.




