GUADALAJARA, Jal., 21 de agosto de 2019.-Hablar de terapia intensiva o de urgencia médica en el argot de la donación de órganos, es referirse a la oportunidad de esperanza de vida que puede significar para cada uno de los 5 mil 289 jaliscienses que, hasta julio de 2019, se encuentran en lista de espera para recibir un órgano o tejido y poder continuar con su vida.

Para poder responder con éxito a tal demanda de órganos o tejidos, existe un eslabón fundamental en la cadena de donación, el cual se conoce bajo el nombre de Coordinador Hospitalario de Donación, una labor que requiere sensibilidad humana y que consiste en ser el enlace entre el familiar del posible donador y el personal médico tratante que ha definido la muerte cerebral o paro cardiorespiratorio del paciente (una vez que se cumple el protocolo y se confirma este deceso con rigurosos estudios), para lograr la donación de un potencial candidato.

La Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), a través del Consejo Estatal de Trasplantes de Órganos y Tejidos (CETOT), cuenta con una red de 19 coordinadores hospitalarios, quienes apoyan el proceso de donación en 21 instituciones hospitalarias, informó el jefe de la Unidad Estatal Coordinadora de Donación de Órganos del CETOT, Carlos Mata Martínez.

“Se pasa visita en hospitales públicos y privados, en las áreas de terapia intensiva y urgencias, principalmente para buscar potenciales donantes. ¿Qué es esto? Pacientes que tengan daño cerebral o paro respiratorio”, explicó.

Ante un posible donante se sigue un protocolo para valorar si es viable la donación. De ser positivo, el Coordinador Hospitalario busca el momento adecuado para abordar a alguno de los integrantes de su familia y plantearle la posibilidad de la donación “la ley nos dice que tiene que ser un familiar más cercano en orden ascendente o descendente, hasta adoptado o adoptante, son los que tienen derecho a decidir”, detalló Mata Martínez.  

Cuando el familiar del donador ha firmado el consentimiento de donación, el Coordinador Hospitalario se contacta al área del registro de pacientes en espera de un órgano para coadyuvar junto con el CETOT el proceso de donación “en el Consejo tienen que buscar; en base a la lista de espera si el hospital donde se genera la donación tiene pacientes en lista de espera, sino para que busque en base a una ruta de distribución los potenciales receptores”.

Mata Martínez dijo que el órgano más importante que se vaya a donar es el que pone la “pauta” para la extracción, porque cada órgano tiene tiempo de vida cuando se obtiene de la cavidad y requiere de una logística donde se usa incluso hasta apoyo aéreo, tanto de vuelos privados como comerciales.  “El corazón fuera de la cavidad tiene de 6 a 8 horas para ser trasplantado… el hígado de ocho a doce horas; el riñón tiene hasta 24 horas, que es el más noble” y acota “mientras menos dure fuera de cavidad es mejor el resultado del trasplante”.

Esta labor del Coordinador Hospitalario se lleva a cabo de forma estrecha con el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA), a fin de contar con el apoyo necesario para la búsqueda de posibles donadores de órganos y tejidos, así como de receptores. Esta autoridad concentra la información de la lista de pacientes en espera de un órgano, con lo que se establecen controles que facilitan el ejercicio de la transparencia y la rendición de cuentas en esta materia.

De esta manera, la del Coordinador Hospitalario es una misión a favor de la vida, que brinda esperanzas a miles de pacientes.