“La apertura al precio de la gasolina va a ser gradual y por regiones; la Comisión Reguladora de Energía va a elaborar un calendario en el cual irá dando prioridad a aquellas regiones donde hay suficiente infraestructura y mayor índice de competencia, en consecuencia, los riesgos de que suban los precios son menores, como por ejemplo en la frontera norte del país”, detalló.
Entrevistado en el recinto Legislativo de San Lázaro, a donde acudió a comparecer ante diputados integrantes de la Comisión de Energía, Coldwell explicó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) tiene la facultad de vigilar si en las regiones abiertas a la competencia hay un aumento que no corresponda con el incremento del costo internacional de la gasolina, podrá intervenir en el mercado y fijar un precio máximo.
“Hay candados para que esta liberación afecte lo menos posibles los precios de las gasolinas”, y añadió que éstos estarán sujetos, como lo han estado siempre, a las fluctuaciones del mercado internacional.
Reiteró que lo importante es que la apertura no sólo es gradual, sino que tiene estos candados por los años 2017 y 2018 que estarán en las manos de la SHCP; mientras que a partir del 2019, estará en las manos de la Comisión Reguladora de Energía.
Sobre un posible impacto inflacionario por esta liberalización en los precios, el funcionario federal señaló que éste debe ser mínimo, y aseguró que dicho tema corresponderá al Banco de México, y no descartó que en algunas regiones se presenten, incluso, baja de los precios.
“Lo que vamos a ver es que vamos a pasar del precio nacional de gasolinas a los precios nacionales de gasolina, es decir, ahora los precios van a variar por regiones; variarán por ciudades, a lo mejor en una misma cuadra van a ver dos precios y dos calidades de gasolina, a eso va a llegar la apertura del mercado”, enfatizó.