BILBAO, España, 21 de julio de 2019.-WWF hace un llamado a los líderes de los Estados miembros que estarán presentes en la 94ª Reunión de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), del 22 al 26 de julio, a tomar medidas específicas y urgentes que reduzcan la presión sobre las amenazadas poblaciones de atún.

WWF subraya la situación de las especies de atunes, incluyendo la del atún aleta azul del Pacífico, las cuales han estado sujetas a una intensa pesca de forma que la biomasa de su stock reproductor ha caído a 3.3% del nivel de peces no capturados, de acuerdo con la más reciente evaluación. También existen serias preocupaciones por las poblaciones de aleta amarilla y patudo.

Pablo Guerrero, líder de la delegación de WWF en la reunión de la CIAT, indicó, que “es vital para la salud del Océano Pacífico, y el bienestar de  un sinnúmero de comunidades pesqueras, que los Estados miembros hagan compromisos en firme en esta reunión para tomar las riendas de esta sobrepesca desenfrenada”.

WWF ha delineado puntos de decisión específicos que deben resultar de esta reunión, para que las partes interesadas tengan confianza en que las poblaciones de atún y los ecosistemas afectados se recuperen, y está poniendo especial atención en el exceso de capacidad.

“Cuando año tras año, el atún aleta azul del Pacífico se continúa pescando casi hasta su colapso, y con las poblaciones de aleta amarilla y patudo en problemas, sabemos que algo va por el camino equivocado. Los países miembros están fallando en accionar las alarmas, a pesar de que la capacidad de la flota se ha duplicado en relación al objetivo de la CIAT”, explicó Guerrero.

A menos que se tomen medidas estrictas, la única alternativa posible  sería la de recortar aún más  la  temporada de  pesca, o por último, cerrar la pesquería comercial for un periodo de tiempo determinado, de forma tal que las poblaciones se puedan recuperar, mientras  se implementa  un enfoque de manejo más efectivo.

WWF también está apuntando a la proliferación de Dispositivos Agregadores de Peces (plantados), los cuales se añaden a la sobrepesca. El problema con estos dispositivos es que no son monitoreados o  manejados, y están ocasionando el enmalle y ahogamiento de la fauna oceánica.

“Claramente es inaceptable para la CIAT no poder conocer cuántos plantados están siendo utilizados, dónde se encuentran y cuál es el impacto  acumulado en los atunes, tiburones, rayas, tortugas y otras especies. La CIAT se está moviendo a ciegas en este aspecto”, agregó.

La reunión debe acordar que todos los Estados miembros reporten pública e inmediatamente el uso de plantados y apoyen las recomendaciones científicas preliminares, lo que con toda seguridad va a requerir una reducción en su despliegue.

Asimismo, WWF hará recomendaciones de políticas en asuntos claves que incluyen asegurar que las flotas y pesquerías de los países miembros estén libres de trabajo esclavo, de trabajo forzado y de condiciones laborales inadecuadas, y que tengan establecidas medidas claras y efectivas para eliminar estas prácticas; incrementar la cobertura de observadores a bordo de los barcos palangreros desde un inaceptable mínimo del 5% como es en la actualidad, hasta un mínimo del 20% de forma inmediata, y al 100% (humano o electrónico) en un futuro cercano; mejorar inmediatamente la recolección de datos sobre las capturas de tiburones para que dicha información accione intervenciones de manejo; garantizar que el cumplimiento de las medidas de conservación sea totalmente transparente; cooperar con la Comisión del Pacífico Occidental y Central para tomar acción inmediata sobre las deprimidas poblaciones de atún aleta azul del Pacífico y otras especies que caen bajo responsabilidad compartida; y para que miembros de la CIAT, que aún no lo han hecho, ratifiquen el Acuerdo de Medidas del Estado Rector del Puerto para combatir la pesca ilegal.

“Es imperativo que el gobierno de México se sume al Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector de Puerto para impedir el desembarco de capturas de pesca ilegal, no-declarada y no reglamentada” afirmó Enrique Sanjurjo, Subdirector de Océanos de WWF México.