MADRID, Esp., 2 de mayo de 2020.- Este sábado en Madrid recordé los años de mi infancia, cuando esperaba que llegaran los reyes magos; la misma ansiedad, la misma adrenalina, el mismo gusto.

No pude dormir, estaba desesperado por que dieran las seis en el reloj, pues el gobierno había anunciado que a partir de hoy, dos de mayo, se volvería un poco más flexible el estado de emergencia, nos permitirían correr y andar en bici.     

Dan las seis, preparé mis audífonos y una playlist que tenía reservada para este momento especial. El día parecía diferente, como si también el universo estuviera feliz de verme fuera de casa. Un espectacular sol me acompañó en todo mi recorrido.     

Se que no es bonita la situación, pero si es increíble, pues hoy, la gente que habitamos esta hermosa ciudad, somos parte de la historia ya, hoy recordamos a los que se fueron, los homenajeamos, hoy empezamos a reinventarnos como humanidad, hoy, ya le estamos ganando a la pandemia.

Vi en los ojos de la gente esperanza, alegría, fe, vi como un joven con la playera del real saludó a uno del atlético, vi cómo, hoy, dejamos a un lado aficiones, ideologías, nacionalidades, hoy solo queríamos correr, hoy solo queríamos sentirnos libres y vivos, aunque fuera por una hora.

Hoy dos de mayo del 2020 yo corrí una hora, pero no quería parar, quería quedarme ahí afuera, quería llamarle a mis amigos para vernos en el parque, quería quedar para ir por una tapa y una caña, hoy me quería quedar ahí.            

Toca aguantar un poco, sólo un poco más, ya estamos ganando, a las diez salen los menores, y después los dependientes ¡PORQUE HOY SALIMOS TODOS! hoy salimos gracias al ejército de doctores, doctoras, enfermeros, enfermeras y todo el personal de sanidad que llevan semanas sin salir del hospital y que son ellos los que están ganando la batalla por nosotros.

Esta noche descansa Madrid, que mañana, mañana saldremos otra vez. #vivirextraordinario