Muere el rey Harald V de Noruega a los 89 años
MORELIA, Mich., 15 de abril de 2026.- El libro Los novios de Felipe VI, que ha irrumpido esta semana en el debate público español, no es una biografía convencional ni un ejercicio de cortesía institucional. Es, más bien, una provocación calculada. Una pieza que apunta directo al corazón de la monarquía contemporánea y a uno de sus pilares más cuidados: la imagen personal del rey Felipe VI de España.
La premisa es explosiva desde el título. Hablar de novios en torno al monarca no solo rompe con el relato oficial de estabilidad matrimonial junto a Letizia Ortiz, sino que abre la puerta a especulaciones sobre su vida privada, sus relaciones personales y, sobre todo, sobre el control narrativo que ejerce la Casa Real.
El libro no presenta —al menos públicamente— pruebas contundentes en todos sus señalamientos, pero eso no ha impedido que genere ruido. Mucho ruido. Porque en el terreno del poder, la insinuación suele ser más poderosa que la evidencia. Y aquí el autor juega precisamente con eso: con el límite entre lo documentado, lo sugerido y lo políticamente incómodo.
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