COREA DEL SUR, 6 de abril de 2018.- Después de causar su destitución en enero de 2017, la trama de corrupción conocida como la de la «Rasputina» ha llevado a un tribunal de Seúl a condenar a la expresidenta surcoreana, Park Geun-hye, a 24 años de prisión y a pagar una multa de más de 13 millones de euros (más de 16 millones de dólares).

La sentencia, cuya lectura fue televisada en directo y mantuvo al país en vilo durante casi dos horas, considera probado que la expresidenta conservadora, de 66 años, y su amiga Choi Soon-sil, la llamada «Rasputina», crearon una vasta red de favores a través de la cual extorsionaron a grandes empresas como Samsung, Hyundai o Lotte.

El juez Kim Se-yoon leyó de manera detallada los 16 cargos, de los 18 de los que se le acusaba, por los que ha sido declarada culpable y entre los que figuran el abuso de poder, el soborno, la coacción o la filtración de secretos oficiales.

Park, que llegó al poder en febrero de 2013, volvió a dejar plantado hoy, por supuestos problemas de salud, al Tribunal de Distrito de Seúl que la ha juzgado.

La exmandataria, hija del fallecido dictador Park Chung-hee, no se ha presentado ante los jueces desde el pasado octubre y siempre ha calificado como parcial y motivado políticamente su proceso, además de haber denunciado el que se le haya mantenido en prisión de manera preventiva.

Los que sí se acercaron a los alrededores de la corte fueron una multitud de sus simpatizantes, que agitaban banderas surcoreanas y mostraban pancartas en las que denunciaban el caso como una persecución política, mientras eran escoltados por un dispositivo de seguridad de más de 3.300 policías.