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La Ahogada, el que la prueba se pica
El agua, los alimentos, la energía y los ecosistemas son esenciales para el bienestar humano y el desarrollo sostenible, incluso para abordar los impactos del cambio climático. Todos estos recursos de supervivencia de la vida humana están interconectados a través de un nexo de procesos naturales y regulaciones institucionales, económicas y sociales.
La resiliencia a los problemas particularmente del agua en las poblaciones urbanas ha sido una preocupación mundial y la provisión de servicios de agua ocupa un lugar destacado en la agenda política de muchos países.
La principal tarea que enfrenta hoy la comunidad internacional en el campo de la preservación y administración de los recursos hídricos es la transferencia de las obligaciones comprometidas por parte de los gobiernos en acciones concretas que deben implementarse sobre los problemas de escasez y suministro del agua en beneficio de las personas y los ecosistemas naturales en su conjunto.
México tiene el 2 por ciento de la población mundial y sólo el 1 por ciento del suministro mundial de agua. El suministro de agua es un obstáculo nacional. Muchas regiones del país son propensas a la sequía y a la ineficiencia en el suministro, lo que deja a millones de mexicanos sufriendo escasez de agua a largo plazo.
En nuestro país, los derechos al acceso de agua limpia y asequible fueron un tema central durante la Revolución Mexicana, lo que llevó a que el agua se convirtiera en un bien público en la Constitución Mexicana de 1917. No obstante, a pesar de las promesas revolucionarias de igualdad de acceso al agua y el control democrático de sus sistemas, México en ninguna administración federal no ha logrado ninguna de las dos cosas.
Por tal motivo, en Jalisco se está adoptando el concepto de resiliencia para resolver los efectos del crecimiento de las ciudades y el cambio climático. Consecuencia de ello, el candidato a la gubernatura de Jalisco por el partido Movimiento Ciudadano Pablo Lemus, presentó su propuesta para garantizar el suministro de agua en Jalisco para los próximos 30 años.
La propuesta de Pablo Lemus, a diferencia de su opositora más cercana a la gubernatura Claudia Delgadillo del partido Morena, en la que solo se enfoca en cambiar las redes de agua y drenaje en la Zona Metropolitana de Guadalajara, se caracteriza y se posiciona contrario a la de Delgadillo, por ser una estrategia integral y centrada en el cuidado de la cultura del agua y abasto de agua.
El plan de agua para Jalisco de Lemus demuestra las estrategias de resiliencia política que su gobierno está construyendo para cumplir con la metas de las iniciativas propuestas, una de ellas es mejorar la infraestructura del caudal de la Planta Potabilizadora número 5 a 2 mil litros por segundo en los próximos seis años, así como expandir las redes de distribución de El Zapotillo para garantizar el acceso al agua en las colonias vulnerables de municipios que se suministran por medios de pipas.
Por último, quiero agregar que esta propuesta demuestra una perspectiva de “pensar localmente, actuar globalmente”, porque para seguir siendo Siempre Mejores hay que continuar cultivando buenas prácticas de sostenibilidad que puedan crear conciencia y participación entre la ciudadanía y el gobierno. Este plan que presenta nuestro candidato tiene el potencial de revitalizar una relación sinérgica entre el gobierno activo y las prácticas de intervención comunitaria hacia una distribución justa del agua.